La nueva tableta ofrece una potencia sorprendente para su precio, pero hay cosas que se echan en falta para un dispositivo de ese tipo en 2019

El segundo iPad que utilizó este periodista fue el iPad Mini de primera generación. Una tableta que durante mucho tiempo daba la sensación de tener unas medidas excelentes. Su pantalla era lo suficientemente grande para no echar de menos una mayor, pero su tamaño era lo suficientemente pequeño para llevarlo a todas partes. Aunque aquello era 2012.

Al desembalar la unidad de pruebas que hemos utilizado para este análisis se siente cierta sensación de déjà vu. El iPad Mini de 2019 es tremendamente similar al de 2012 en su aspecto externo. Y eso no son buenas noticias. Nadie puede negar que el iPad Mini presentado hace unas pocas semanas sigue siendo cómodo. Pero ese enorme marco que rodea a la pantalla no parece muy lógico en 2019.

Una curiosidad: incorpora jack para auriculares

Es cierto que hacer tabletas a buen precio, como el que tiene este iPad, y con componentes de alta calidad, como es su hardware, tiene un precio: eliminar el sistema Touch ID y volver a usar el lector de huellas dactilares, dotar a la tableta de una pantalla con un enorme marco (aunque el panel proporciona gran calidad de imagen), y equipar una cámara que es casi idéntica a la del iPhone 6 de 2014.

También hay un detalle que nos ha llamado poderosamente la atención en este iPad Mini: ¡se mantiene el conector estándar de auriculares! Esto nos ha dejado completamente desconcertados. Pues Apple fueron los que iniciaron la tendencia a suprimirlo hace ya años. Somos de la opinión de que ese componente sigue teniendo mucho sentido y la tendencia por eliminarlo no nos parece positiva.

Uno de los puntos fuertes de la tableta es su procesador, el mismo que equipan los iPhone actuales

Además de poder usar auriculares sin adaptador, y con mayor calidad de sonido que si usamos el Bluetooth, no olvidemos que también hace mucho más sencillo el uso de micrófonos. Algo importante para realizar videoconferencias o grabar una entrevista. Algo para lo que un iPad Mini puede ser una buena herramienta. A propósito, el iPad Mini cuenta con dos altavoces que proporcionan sonido estéreo, aunque su calidad no es de las mejores del mercado no están mal. También equipa dos micrófonos estéreo.

Pero vayamos a las innovaciones que trae este iPad Mini en su interior. La principal es que equipa el procesador A12 Bionic. Sí, el último de la empresa y el más eficiente. Aunque no hemos podido confrontarlo con los procesadores A12 que equipan los iPad Pro de última generación, mucho más rápidos que los de los iPhone XS, tendemos a pensar que se trata de la versión que usan el iPhone XR. Pues hemos podido comprobar que el rendimiento de algunas aplicaciones exigentes, como es el caso de Adobe Lightroom, es muy similar en ambos dispositivos. Lo que no es para nada una mala noticia.

Aunque Apple no da datos sobre la memoria que equipan sus dispositivos se sabe ya que el iPad Mini de 2019 tiene tres gigas de ram. La misma cantidad que el iPhone XR. Aunque para un dispositivo Android esto sería un mal dato, la eficiencia de iOS a la hora de gestionar la memoria es superior al sistema operativo de Google. Por lo que esos tres gigas deben proporcionar un rendimiento sin problemas de obsolescencia durante unos dos o tres años. Quizá cuatro. En el presente todo fluye estupendamente.

Otra novedad. El iPad Mini es compatible con el Apple Pencil. Esto era algo de esperar, pero nos llama la atención que Apple no se decida a lanzar un lapicero óptico de menor tamaño. Pues el actual ocupa como puede verse en las imágenes que acompañan a este artículo la práctica totalidad de la pantalla del dispositivo.

El tamaño del Apple Pencil hace que sea un tanto engorroso usarlo en la pantalla de 7,9 pulgadas. Pero también es cierto que al poco uno se acostumbra a tomar notas, dibujar con él o realizar un retoque fotográfico. Aunque, insistimos, este iPad pide a gritos un lapicero más pequeño. Y puestos a pedir una ranura en la que guardarlo y cargarlo, como sucede con tabletas de otros fabricantes.

La pantalla del iPad Mini gracias a su proporción 4:3 es mucho más grande de lo que uno se espera de una pantalla de 7,9 pulgadas. Hace muy bien Apple en no equipar pantallas con proporciones 16:9 o incluso más alargadas. En una de las fotos que acompaña a estas líneas puede verse como el Huawei P30 Pro sobre la pantalla de un iPad Mini.

Las proporciones de la pantalla, 4:3, hacen que esas 7,9 pulgadas sean mayores de lo que cabe pensar

A pesar de tener ese teléfono una pantalla de 6,5 pulgadas, su tamaño viene a ser casi la mitad que el de este iPad Mini. La proporción de la pantalla del teléfono de Huawei tiene una relación de aspecto mucho más alargada: 19.5:9. Por eso, no debemos confundirnos si pensamos que un teléfono con una pantalla de una pulgadas o algo más es casi tan grande como la pantalla del iPad Mini.

La pantalla usa tecnología LED. Tiene una amplia gama cromática y una resolución bastante alta: 2.048 por 1.536 píxeles. Lo que proporciona una densidad de 326 puntos. Muy superior a la del iPad esencial con pantalla de 9,7 pulgadas, pues este tiene la misma resolución pero al ser su pantalla mayor la densidad de píxeles se ve reducida a 264 puntos. La diferencia no es enorme, pero se aprecia al leer o realizar trabajos de precisión. En definitiva, es una pantalla de muy alta calidad.

Sobre las cámaras de este iPad vamos a pasar muy por encima. Una tableta no es un dispositivo idóneo para hacer fotos, pero una tableta con el tamaño de la del iPad Mini, que muchos llevarán con frecuencia encima en sus desplazamientos, no estaría mal que contase con unas cámaras de mayor calidad. La resolución de la principal es de ocho megapíxeles y no tiene objetivo estabilizado, además tiene una luminosidad muy pobre: f/2.4. Su principal función se nos antoja que puede ser escanear documentos, pero incluso para eso hubiese sido buena idea equiparla de un flash led.

La cámara delantera tampoco es buena idea usarla para otra cosa que no sea realizar videoconferencias o grabar algún vídeo ocasional con un buena luz (las dos cámaras graban en Full HD 30fps). Los selfis no son demasiado buenos y están limitados a los 7 megapíxeles de resolución.

A la hora de hacer fotos o grabar vídeo este iPad se siente algo obsoleto

Este iPad será ideal para todos aquellos que consideran demasiado aparatoso usar uno con un tamaño de 9,7 pulgadas. Su hardware es excelente y permite hacer mucho más que leer o ver vídeos. Utilizando un pequeño teclado Bluetooth y el Apple Pencil puede ser una excelente herramienta para tomar notas. Pero también para editar vídeos o realizar retoques de imágenes sin tener que cargar con un aparato mucho más voluminoso.

Su precio, que arranca en los 449 euros en la versión con 64 gigas de almacenamiento y sin conexión para tarjeta SIM, no es una ganga pero es mucho mejor que el de muchas tabletas Android que proporcionan una experiencia más limitada. Este iPad Mini hubiese sido mucho más recomendable si Apple hubiese realizado un esfuerzo por reducir sus marcos, pero a pesar de ello los que lo compren y tengan claro que no quieren una pantalla de 9,7 pulgadas, o mayor, no se equivocarán.

 

Esta nota originalmente se publicó en Lavanguardia

 

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