Un ejemplo, añade en entrevista con La Jornada, es cómo desde el poder ‘‘siguen viendo esta historia trágica del México prehispánico que desapareció por culpa de los españoles y por eso estamos tan jodidos”.

Tezozómoc, obra de la autora, es la primera entrega de la saga Grandes tlatoanis del imperio, en la que describe una política brutal y sanguinaria de dominación. ‘‘Es un tirano olvidado en la historia de México, porque nos hemos centrado en la Conquista y tenemos 200 años de historia olvidados”, considera respecto de lo que precedió a 1519.

‘‘Escucha, Coyote hambriento, lo que diré a continuación dolerá mucho”, advierte la voz narradora en el primer episodio, publicado hace 10 años y que ha sido reditado por el sello Océano. Es el ascenso del dominio mexica.

Luego siguen las historias de Nezahualcóyotl, Moctezuma, Cui-tláhuac y Cuauhtémoc, este último, con el ocaso del imperio. Dos libros más están en preparación.

Aclarar malinterpretaciones

Intrigas, profecías, batallas y alianzas son contadas; capa por capa, la historia crece con el Templo Mayor, cuyos vestigios están en el Centro Histórico.

La narración es ágil, amena, se lee sin necesidad de ser experto, podría ser un Juego de tronos del mundo prehispánico. Uno de los episodios más dramáticos llega al final, cuando el corazón de la ciudad mexica es destruido a cañonazos por los conquistadores. ‘‘La idea es traer al lector de forma más amena, porque a veces los libros de historia son muy complejos”.

Sin embargo, no es un trabajo improvisado, pues ha requerido años de investigación, mucha lectura para saber más de este pueblo que llegó desde algún lugar del norte, se asentó en un islote en el lago de Texcoco y culminó con la expedición de Hernán Cortés, el nombre más visible de la Conquista.

Al final del primer libro se incluye una bibliografía de 40 títulos para quien le interese adentrarse en el tema.

La autora también estudió la lengua náhuatl, términos y usos, cómo muchas palabras evolucionaron y fueron transformadas por hombres barbados al no tener los mismos sonidos en castellano, como el caso de ‘‘sh”, tan común en la lengua indígena, sustituida por la equis.

Guadarrama Collado se ha dedicado a recorrer el pasado histórico desde la narrativa, por ejemplo con la novela feminista Adelita, una revolución o el thriller titulado Enigmas de los dioses del México Antiguo. Sin embargo, su trabajo más reconocido es la obra de ciberpunk Piso 931. Por supuesto que ha recibido reclamos por esta visión menos idealista de los mexicas. ‘‘Uno de los privilegios de escribir novelas es que te adueñas de los personajes”, pues por momentos Sofía Guadarrama ha llorado con ellos.

‘‘Hay lectores que se enojan por no ir con la historia oficial”, aunque la mayoría quiere aprender. También ‘‘me han dicho que comprenden mejor la historia México sin las creencias vagas de los héroes de bronce, del edén perdido y al reconocer a los protagonistas con su historia y sus defectos”, como es el caso de Nezahualcóyotl o de Cuauhtémoc.

Para la autora ‘‘hay muchas cosas en la historia que se han malinterpretado; mi objetivo en esa colección es aclarar un poco”, gracias a cinco novelas.

‘‘Lo que diré dolerá mucho, pero tendrá que hacerte fuerte como el roble, feroz como el jaguar e insaciable como el coyote” es la advertencia sobre ésta, nuestra historia de los antiguos mexicanos.

 

Esta nota originalmente se publicó en La Jornada 

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