La llegada de la tecnología 5G a México no se trata de buenas intenciones, requiere de inversión y compromiso de gobierno para tener listo su soporte, las redes móviles

CIUDAD DE MÉXICO.- Internet móvil más rápido y sin interrupciones para una gran variedad de objetos con los que podremos interactuar en tiempo real, prácticamente sin retraso en tiempo de respuesta, con aplicación a vehículos conectados, telemedicina, ciudades inteligentes, servicios de seguridad y más. Esa es la promesa de la tecnología de quinta generación (5G), que supera lo que hoy experimentamos con las redes 4G que actualmente utilizamos.

A principios de abril, Corea del Sur se convirtió en el primer país en contar con red 5G a nivel comercial, que estrenó Samsung con un dispositivo que trabaja con una velocidad 20 veces mayor que las redes 4G que conocemos. Pero en México, el potencial de esta tecnología todavía no tiene una fecha clara de llegada.

Los operadores ya han realizado esfuerzos por actualizar las redes para dar servicios con esa tecnología, como los avances que hizo la compañía mexicana Telcel desde el año pasado con la GigaRed 4.5G , un cambio tecnológico al que destinó una inversión de 8,000 millones de dólares (mdd).

Por su parte, Movistar ha virtualizado todas sus plataformas de red preparándose para la evolución a la tecnología 5G. En esta carrera para adoptar el cambio tecnológico, Miguel Calderón, vicepresidente de Asuntos Regulatorios y Públicos de Telefónica México, advierte que en el país el cobro por espectro radioeléctrico –principal insumo de las telecomunicaciones móviles- es más caro que en otros y eso limita las inversiones para el despliegue de tecnología 5G, aunque cada año destina alrededor de 12% de sus ingresos en inversión.

La empresa señaló a Expansión que para que el despliegue de 5G sea exitoso en México, primero debe resolver el alto costo del espectro y el proceso de obtención de permisos municipales para despliegue de infraestructura.

Para AT&T, empresa estadounidense que lleva cuatro años en México, el despliegue de sus nuevas redes inició en 4G -con lo que facilita la migración a la siguiente tecnología- en lo que ha invertido 3,000 mdd. El reto, de acuerdo con las especificaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) es que la 5G soporte un millón de conexiones por kilómetro cuadrado y que la latencia –tiempo de respuesta- sea de 1 a 5 milisegundos, mientras que la actual es de 30 milisegundos, explica Adriana Gomes, vicepresidenta adjunta de Planeación de Negocios de AT&T México.

En Estados Unidos, el despliegue de infraestructura que soporta 5G llegó a 12 ciudades al cierre de 2018 y, para este año, tiene planes de sumar otras 21 ciudades. “Estamos muy de cerca para ver las condiciones de adopción de 5G en México”, agrega Gomes.

¿Qué frena la llegada de 5G a México?

Si bien las empresas hacen los esfuerzos para llegar al momento de la migración a 5G, en México deben sortear algunos obstáculos. El principal tiene que ver con el espectro, no solo por su precio como señala Calderón, sino con su disponibilidad.

Recientemente, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) indicó en el documento ‘Panorama del espectro radioeléctrico en México para servicios móviles de quinta generación’ que se pueden utilizar hasta 11,190 megahercios (MHz) en la proveeduría de servicios en 5G. Algunos de los segmentos identificados requieren de un proceso de reorganización para que puedan brindar esta tecnología.

“Este año se celebra el foro la UIT para radiocomunicaciones, en el que se definirá qué bandas van a permitir dar 5G en los próximos años, cuáles se pueden adjudicar con toda confianza, cuáles pueden convivir (con otros servicios) y las que se van a reorganizar”, explica Jesús Romo, analista de Telconomia, sobre la expectativa a nivel mundial de los lineamientos que dé el regulador internacional del espectro en octubre.

Además, la migración a los servicios en 5G no será inmediata. “Es necesario que esté bien gestionado el espectro para que sea suficiente y consecuentemente para que las operadoras tengan los recursos que se necesitan para operar redes tan sofisticadas como 5G. Creo que en México falta mucho para implementar una tecnología como 5G y todavía se puede sacar mucho provecho de la actual 4G”, opina Leandro Demarchi, director ejecutivo para América Latina de Tutela, empresa canadiense de medición de desempeño de redes.

Por otra parte, la inversión que requiere el despliegue de infraestructura que soporte la tecnología 5G es 10 veces mayor que para la actual, lo cual es un desafío para las empresas, coinciden especialistas de economía y derecho en telecomunicaciones.

“Aún no tenemos la viabilidad de casos de negocio (con el uso de 5G), como ciudades inteligentes. No se están implementando porque no somos capaces de demostrar el modelo de negocios que lo haga viable”, lamenta Mario de la Cruz, director ejecutivo de asuntos gubernamentales de Cisco en Latinoamérica, durante el foro Conecta México.

 

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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