El gobierno mexicano firmó con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un acuerdo para capacitar a los nuevos elementos de la Guardia Nacional, con el objetivo de demostrar que los derechos humanos y la seguridad pública pueden ir de la mano.

El presidente Andrés Manuel López Obrador y la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, coincidieron en la necesidad de mejorar, no solo el actuar de los elementos de seguridad, sino sus propias condiciones laborales.

La ex presidenta de Chile dijo que existen muchas preocupaciones de todos los sectores por el respeto a los derechos humanos y las violaciones que se puedan cometer con este nuevo cuerpo de seguridad, pero sostuvo que el acuerdo que se firmó hoy es un paso indispensable para cambiar este paradigma.

“El acuerdo va más allá de la capacitación, es una construcción de indicadores, transparencia, rendición de cuentas y capacitación policial. La Guardia Nacional representa una oportunidad para que el estado garantice seguridad y derechos humanos que en los últimos 12 años han sido una serie de agravios.

“En un país como México ninguna política de seguridad podría funcionar sin el compromiso de todas sus autoridades, hoy firmamos un compromiso de largo plazo que logre tener elementos eficaces y respetuosos. Que seguridad y derechos humanos vayan siempre de la mano”.

Mientras que el Presidente consideró el acuerdo como un hecho histórico que da pie a una nueva etapa en la seguridad pública del país.

“Antes no se tomaba en cuenta la seguridad pública y se utilizaba al Ejército y la Marina de manera extra legal para operativos, pero la sociedad no tenía protección. Ahora vamos a poder, sin simulación, contar con una institución como el Ejército que tiene profesionalismo, disciplina, instalaciones en todo el país, la Policía Federal no llegó ni a tener instalaciones, se hospedaban en hoteles, no había un trato humano, digno”, dijo.

Insistió en que el Ejército es ejemplar y las ocasiones en que “se han desviado o actuado de manera incorrecta” es por instrucciones directas del Presidente de la República, por lo que reiteró el compromiso “de nunca dar la orden de reprimir al pueblo”.

Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, celebró que el órgano internacional haya aceptado participar en la construcción de la Guardia Nacional, para que ésta “tenga en su ADN” los principios de derechos humanos.

En tanto que Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública, destacó el compromiso de López Obrador sobre invitar a organismos internacionales en la instrumentación de las políticas de seguridad, cuya base, dijo, es el respeto a las garantías individuales.

Reiteró que el objetivo del gobierno federal es que la Guardia Nacional “sea eje clave” en el plan de paz y que su actuación y capacitación responda a los más altos estándares internacionales.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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