Cloud, la plataforma de servicios en la nube de Google, marcó distancias este martes con su competidor Amazon Web Services (AWS) al anunciar su asociación con siete compañías «open-source» líderes del sector, frente a la práctica habitual de la empresa de Seattle de tratar de desbancar a este tipo de empresas.

Los acuerdos fueron revelados este martes en el marco de la conferencia Google Cloud Next ’19, que la empresa del buscador celebra estos días en San Francisco.

Se trata de las firmas de gestión y análisis de datos de código abierto Confluent, DataStax, Elastic, InfluxData, MongoDB, Neo4j y Redis Labs.

Google Cloud integrará de ahora en adelante los servicios en su plataforma, pero estos seguirán siendo operados de forma independiente por los que desde hoy son sus socios, lo que también constituye una diferencia fundamental con AWS, que normalmente prefiere diluir por completo a las firmas pequeñas en su marca.

«La comunidad ‘open-source’ se ha dado cuenta recientemente de que los proveedores no están trabajando con ellos, sino tratando de quitarles la capacidad de monetizar el código abierto. Nosotros creemos que eso no es bueno ni para los clientes ni para los desarrolladores ni para la innovación», indicó el consejero delegado de Google Cloud, Thomas Kurian, al anunciar los acuerdos.

La estrategia de la compañía de Mountain View (California, EU) para ganar terreno en la nube pasa precisamente por diferenciarse con acciones como esta del gran dominador actual del sector, AWS, que se calcula que controla un 31 % del mercado, seguido de Azure de Microsoft.

Google Cloud también aprovechó la ocasión para revelar una ampliación de los mercados en los que tiene cobertura con la inclusión de Seúl (Corea del Sur) y Salt Lake City (Utah), regiones en las que de ahora en adelante los clientes podrán acceder a sus servicios de almacenamiento y gestión de datos.

Además, la empresa anunció planes para expandirse en los próximos meses a Helsinki (Finlandia), Bombay (India), Sídney (Australia) y Hong Kong (China).

«Hemos hecho una inversión gigantesca en infraestructura, tiempo e ingeniería para lograr esto. Asia es una gran área de crecimiento, no solo para Google Cloud, sino también para la nube en general. Así que estamos invirtiendo mucho allí», apuntó el director de gestión de producto de Google Dominic Preuss.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

 

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