Para garantizar que la población mundial esté sana, científicos crearon una dieta mundial de referencia que consiste en un plan ideal de alimentación diaria para personas mayores de dos años

Un equipo internacional de científicos desarrolló una dieta que, según dicen, puede mejorar la salud al tiempo que garantiza la producción sostenible de alimentos para reducir los daños al planeta.

Esta «dieta para la salud planetaria» se basa en la reducción del consumo de carne roja y azúcar a la mitad, además del aumento del consumo de frutas, verduras y frutos secos. Además, puede prevenir 11.6 millones de muertes prematuras sin afectar al planeta, según el informe que se publicó el miércoles 16 de enero en la gaceta médica The Lancet.

Los autores advierten que se necesita hacer un cambio en la dieta y en la producción de alimentos, ya que 3,000 millones de personas tienen malnutrición (esta cifra incluye a las personas desnutridas y nutridas en exceso) y la producción de alimentos está rebasando los límites ambientales y propiciando el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación.

La población mundial alcanzará los 10,000 millones de personas para 2050; ese crecimiento, aunado a nuestra dieta actual y a nuestros hábitos de consumo de alimentos, «exacerbarán los riesgos para la gente y para el planeta», de acuerdo con los autores.

«Hay mucho en juego», dijo Richard Horton, editor en jefe de The Lancet, sobre los hallazgos del estudio. Señaló que 1,000 millones de personas pasan hambre y que 2,000 millones de personas comen demasiados alimentos inadecuados.
Horton cree que «la nutrición no ha logrado llamar la atención de los políticos como ocurre con enfermedades como el sida, la tuberculosis o la malaria».

Walter Willett, director del estudio y profesor de Epidemiología y Nutrición de la Escuela Chan de Salud Pública de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), dijo que «por medio de las mejores pruebas existentes» de estudios de alimentación controlada, ensayos al azar y estudios de cohorte, los investigadores proponen una nueva recomendación.

El reporte propone cinco estrategias para garantizar que la gente pueda cambiar su dieta y no dañe al planeta al hacerlo: incentivar a la gente a comer alimentos más saludables, llevar la producción global hacia los cultivos variados, intensificar la sostenibilidad de la agricultura, implementar reglamentos más estrictos para los océanos y la tierra, y reducir el desperdicio de alimentos.

La ‘dieta para la salud planetaria’

Para garantizar que la población mundial esté sana, el equipo de científicos creó una dieta mundial de referencia, a la que llaman «dieta para la salud planetaria», que consiste en un plan ideal de alimentación diaria para personas mayores de dos años. Los investigadores creen que esto ayudará a reducir la incidencia de enfermedades crónicas como la enfermedad coronaria, las apoplejías y la diabetes, además de la degradación medioambiental.

La propuesta detalla el consumo diario óptimo de granos enteros, vegetales ricos en almidón, frutas, lácteos, proteínas, grasas y azúcares, y representa una ingesta diaria total de 2,500 calorías.

Los investigadores reconocen la dificultad de la tarea, para la que se requerirán cambios dietéticos «sustanciales» a nivel mundial y la reducción de más del 50% en el consumo de alimentos como la carne roja y el azúcar. Por otro lado, el consumo de frutos secos, frutas, verduras y legumbres debe aumentar más del doble, según el informe.

Se recomienda a la gente que consuma 2,500 calorías al día, poco más de lo que están comiendo actualmente, de acuerdo con Willett. La gente debería consumir «una variedad de alimentos basados en plantas, pocos alimentos basados en animales, grasas insaturadas en vez de saturadas, y pocos granos refinados, alimentos sumamente procesados y azúcares agregados», dijo.

También cabe destacar las diferencias regionales. Por ejemplo: los países de Norteamérica consumen casi 6.5 veces la cantidad recomendada de carne roja, mientras que en los países del sur de Asia se come 1.5 la cantidad recomendada de verduras ricas en almidón. «Casi todas las regiones del mundo superan sustancialmente» los niveles recomendados de carne roja, de acuerdo con Willett.

15 de los mejores platillos del mundo

pescado frito Costa Rica

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John Donnelly encontró su platillo favorito en Costa Rica: un pescado frito entero, crujiente en el exterior y tierno por dentro.

pescado frito Costa Rica

helado Bangkok Tailandia

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En Bangkok, Tailandia, Nicole Eisenschenk dice que debes probar el helado. Un carrito callejero sirve sabores fuertes como Red Bull y lichi.

helado Bangkok Tailandia

Ota'ika platillo polinesia pescado crudo

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El ‘Ota ‘ika, un platilllo de la cocina polinesia, está preparado con pescado crudo marinado en aderezo de jugo de limón y servido con leche de coco.

Ota’ika platillo polinesia pescado crudo

patarashca de dorado con papas gratinadas

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En su viaje a la Amazona peruana, Judith Fenson ordenó patarashca de dorado con papas gratinadas: un pescado sazonado con pasta de ají, ajo y cilantro.

patarashca de dorado con papas gratinadas

China Tonkatsu chuleta de cerdo sin hueso

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Philip Atkinson dice que comió uno de los mejores platillos japoneses, el tonkatsu es una chuleta de cerdo sin hueso acompañada de salsa.

China Tonkatsu chuleta de cerdo sin hueso

Galapagos pescado frito

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En su viaje a las islas galápagos, Caroline Cheung, probó un pescado frito marinado en un sitio frecuentado por los habitantes del lugar.

Galapagos pescado frito

Italia chocolate

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Para Día de Acción de Gracias, Jeff O’Kelley y su hijo, Ian, viajaron a Florencia, Italia, donde Ian probó una de sus tazas favoritas de chocolate caliente.

Italia chocolate

almejas navajas Chile

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Mientras visitaba a su hija en Chile, Sharon Hahn probó las almejas navajas, que son asadas en su media concha y cubiertas con ajo, pan rallado y mantequilla.

almejas navajas Chile

pollo Marrakech Marruecos

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Gary Ashley dice que su platillo favorito, conocido comúnmente como pollo marrakech, es servido ampliamente en Marruecos.

pollo Marrakech Marruecos

carne de cerdo Indonesia

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Steven Kusuma dice que quedó impresionado después de probar un platillo de cerdo asado sazonado con hierbas locales en Bali, Indonesia.

carne de cerdo Indonesia

tazón de fideos de medusas

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Si estás en Nha Trang, Vietnam, Thai Dang sugiere probar un tazón de fideos de medusas.

tazón de fideos de medusas

langosta Nueva Jersey

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Cherie Capostagno y su esposo, Vince, viajan a Nueva Jersey cuando quieren un festín de mariscos. Su restaurante favorito, Kelin’s, sirve langosta tierna.

langosta Nueva Jersey

carne frita Filipinas

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Lia Ocampo dice que su platillo favorito es carne frita de Batanes, Filipinas. Es servida en una cama de arroz blanco frescamente cocinado con un huevo frito.

carne frita Filipinas

Ucrania pasteles trigo

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En Ucrania, Rabin Nuchtabek probó los panqueques de trigo en un restaurante vegetariano e inesperadamente se enamoró de ellos.

Ucrania pasteles trigo

Estos beneficios de cambiar la dieta para la salud y el medioambiente son muy conocidos, «pero hasta ahora, el desafío de lograr dietas saludables a través de un sistema alimentario sostenible se ha visto agravado por la falta de pautas basadas en datos científicos», de acuerdo con Howard Frumkin, director del programa Our Planet Our Health, de la organización benéfica británica de investigaciones biomédicas The Wellcome Trust, organismo que financió el estudio.
«Da a los gobiernos, a los productores y a los individuos un punto de partida basado en pruebas para trabajar juntos para transformar nuestro sistema alimentario y nuestra cultura», agregó.

Si la nueva dieta se adoptara en todo el mundo, se podrían evitar entre 10.9 y 11.6 millones de muertes prematuras al año, lo que equivale a entre el 19 y el 23.6% de todas las muertes de adultos. La reducción de la ingesta de sodio y el aumento del consumo de granos enteros, frutos secos, verduras y frutas fueron los factores que más contribuyeron a la prevención de las muertes, según uno de los modelos del informe.

Cómo lograrlo

Hay científicos que dudan de que sea posible cambiar la dieta de la población mundial.

La dieta recomendada «es bastante impactante» en términos de factibilidad e implementación, de acuerdo con Alan Dangour, profesor de Alimentos y Nutrición para la Salud Mundial de la Escuela Londinense de Higiene y Medicina Tropical. Lo que «dificulta bastante la implementación» es que los departamentos de diversos gobiernos tendrían que colaborar. Dangour no estuvo involucrado en el informe.

En el nivel actual de producción de alimentos, la dieta de referencia no se puede lograr, de acuerdo con Modi Mwatsama, directora científica sénior de sistemas alimentarios, nutrición y salud del Wellcome Trust. Explicó que algunos países no pueden cultivar alimentos suficientes porque, por ejemplo, carecen de cultivos resilientes, mientras que en otros países se promueve intensamente el consumo de alimentos poco saludables.

Mwatsama agregó que a menos que se hagan cambios estructurales, como retirar los subsidios a la producción de carne, y cambios ambientales como imponer límites a la cantidad de fertilizantes que se puede usar, «la gente no podrá cumplir este objetivo».

Para que las poblaciones puedan seguir la dieta de referencia, el reporte propone cinco estrategias, entre las que los subsidios son una de las opciones de la recomendación sobre garantizar la buena administración de la tierra y de los sistemas oceánicos a través de, por ejemplo, la prohibición del desmonte y la eliminación de los subsidios a la industria pesquera mundial, ya que provocan la sobreexplotación de la flota pesquera mundial.

En segundo lugar, el informe detalla estrategias como la creación de incentivos para que los agricultores dejen de cultivar grandes cantidades de pocos productos y diversifiquen con miras a la producción de cultivos nutritivos.
También es necesario que los alimentos saludables sean más accesibles. Los autores proponen, por ejemplo, ayudar a los grupos de bajos ingresos con protecciones sociales para evitar que persista la desnutrición y fomentar la alimentación saludable a través de campañas de información.

La cuarta estrategia consiste en que cuando la agricultura se intensifique, se tomen en cuenta las condiciones locales para garantizar las mejores prácticas agrícolas para la región, lo que a su vez servirá para cultivar los mejores productos.

Finalmente, el equipo propone reducir el desperdicio de alimentos a través del mejoramiento de la planificación de cosechas y del acceso al mercado en los países de ingresos bajos y medios, así como mejorar los hábitos de compra de los consumidores en los países de altos ingresos.

Louise Manning, profesora de Agroalimentos y Resiliencia de la Cadena de Suministro de la Real Universidad Agrícola (Reino Unido), dijo que cumplir el objetivo respecto a la reducción del desperdicio de alimentos es «muy difícil de lograr» porque exige que tanto el gobierno como las comunidades y los hogares colaboren.

Pese a todo, «puede hacerse», dijo Manning (quien no estuvo involucrada en el estudio), e hizo referencia a la reducción del uso de plásticos en países como Reino Unido.

La salud del planeta

El objetivo del Acuerdo de París para el Clima de 2015 es limitar el calentamiento global a dos grados Celsius sobre los niveles preindustriales. Para cumplir este objetivo, ya no solo hay que eliminar las emisiones de carbono de los sistemas energéticos reduciendo el uso de combustibles fósiles, sino también hacer una transición alimentaria, de acuerdo con Johan Rockström, profesor de Ciencias Ambientales del Centro de Resiliencia de la Universidad de Estocolmo, Suecia, y codirector del estudio.

«Esto es urgente», señaló. Si el mundo no se adapta a la dieta de referencia, «no tendremos éxito con el Acuerdo de París para el Clima».

El sistema de producción sostenible de alimentos requiere la limitación de emisiones de otros gases de efecto invernadero, como el metano y el óxido nitroso. No obstante, el metano se produce durante la digestión del ganado y los cultivos y los pastos liberan óxido nitroso. Los autores creen que estas emisiones son inevitables si queremos alimentos saludables para 10,000 millones de personas. Los autores subrayaron que la eliminación de las emisiones de carbono en el sistema energético mundial debe avanzar más rápido de lo esperado con el fin de cumplir el objetivo.

El informe concluye que, en general, para garantizar un planeta y una población sanos, es necesario combinar todas las estrategias: cambios dietéticos importantes, mejoramiento de la producción de alimentos y cambios en las tecnologías, así como reducción del desperdicio de alimentos.

«El diseño y la puesta en marcha de sistemas de alimentación sostenibles, que permitan dietas saludables para una población creciente y con más recursos, es un desafío formidable, nada menos que una nueva revolución agrícola mundial», dijo Rockström, quien agregó que «sí hay soluciones».

«Se trata de un cambio de conducta. Se trata de las tecnologías. Se trata de las políticas. Se trata de las regulaciones. Pero sabemos cómo hacerlo».

 

Esta nota originalmente se publicó en Expansión 

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