El medio New Zealand Herald informó que hasta el momento estiman 49 personas muertas, luego de que dos hombres armados abrieron fuego en las mezquitas de Christchurch, en Nueva Zelanda.

Este medio local detalló que están detenidas cuatro personas, tres hombres y una mujer.

De acuerdo con el mismo medio un agresor, de nombre Brenton Tarrant, de 28 años, transmitió la masacre durante 17 minutos a través de redes sociales.

La transmisión inició con el tirador a bordo de su auto, mientras se estacionaba. Pueden verse allí al menos tres armas largas.

La grabación está tomada en primera persona, como si se trata de un videojuego. Se tienen pocos registros de un hecho de tal violencia, y tal difusión en la internet.

Entra a la mezquita y empieza a disparar a las personas, mientras recarga. La transmisión no se detuvo.

Sale del lugar, dispara, y regresa a su auto a recargar.

Al menos una persona ha sido detenida, dijo la primera ministra, Jacinda Ardern, que alertó de que podría haber más personas implicadas.

Ardern evitó confirmar en rueda de prensa el número de víctimas en el asalto, que definió como “un acto de violencia extraordinario y sin precedentes”, en lo que calificó como “uno de los días más negros de Nueva Zelanda”.

Entre 300 y 500 personas se encontraban en el interior de la mezquita cuando un hombre con un arma automática disparó al menos una veintena de veces, según varios testigos que situaron en una treintena el número de víctimas.

De acuerdo con Ardern, “muchas de las personas directamente afectadas por los tiroteos pueden ser inmigrantes, tal vez sean refugiados. Ellos eligieron hacer de Nueva Zelanda su hogar”.
Inclusive el líder de la oposición neozelandesa, Simon Bridges, expresó públicamente su “apoyo a la comunidad islámica” del país. “Nadie en ese país debería vivir con miedo, no importa su raza o religión”, apuntó.

En la mezquita de Masjid al Noor, en el centro de Christchurch, un inmigrante palestino que no quiso ser identificado, dijo que vio un hombre ser baleado en la cabeza.

“Escuché tres disparos rápidos y después de unos 10 segundos todo comenzó de nuevo. Debe haber sido un arma automática porque nadie puede apretar el gatillo tan rápidamente”, dijo el hombre a la AFP.

Según su testimonio, “las personas comenzaron a correr. Algunas estaban cubiertas de sangre”.

En una de las mezquitas se encontraba el equipo completo de cricket de Bangladesh, pero los jugadores lograron huir a través de un parque aledaño al edificio.

El juego que ese equipo debía disputar contra la selección de Nueva Zelanda resultó cancelado.

El comisario Bush confirmó que un sospechoso se encontraba bajo custodia policial, pero admitió que aún era prematuro afirmar si había sido el autor de los disparos y no descartó que haya otros involucrados.

Bush también advirtió a los fieles musulmanes que eviten las mezquitas de todo el país.

En un mensaje, el Primer Ministro de Australia, Scott Morrison, dijo que se sentía “horrorizado por las informaciones” sobre los tiroteos.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

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