Senadores de oposición reconocieron que la Guardia Nacional podrá tener un mando militar activo, como lo anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, advirtieron que para esto tendrá que pedir un permiso especial previsto en la Constitución.

En entrevista, los panistas Julen Rementería y Damián Zepeda, así como el priista Manuel Añorve, negociadores del dictamen de la Guardia Nacional que el Senado aprobó por unanimidad, dejaron en claro que en el supuesto que el Presidente nombrara a un militar en activo para encabezar esta agrupación, éste tendrá que pedir un permiso especial previsto en el artículo 174 de la Ley Orgánica del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos para desempeñar actividades o empleos civiles.

El permiso le permitirá separarse temporalmente de su cargo por el tiempo que dure su estancia como encargado de la Guardia Nacional. Añorve Baños, vicecoordinador del PRI, especificó que la Guardia Nacional está “blindada” ante cualquier intento de militarizarla.

“La Guardia Nacional está blindada para que no se militarice la Guardia Nacional, nosotros desmilitarizamos la Guardia Nacional, esto no quiere decir que no entre militares en retiro, militares con licencia”, dijo.

En tanto, el panista Damián Zepeda dijo que hay casos de generales que son secretarios de Seguridad Pública en algunas entidades federativas. Pero, que antes de asumir el cargo, tuvieron que pedir un permiso especial. Comentó que el ejemplo más emblemático es el del general Rafael Macedo de la Concha, entonces procurador de Justicia Militar, nombrado por el presidente Vicente Fox, como procurador general de la República.

“La palabra que está haciendo ruido es la que estén en activo. Pues podrán tener una persona que venga de la milicia, eso no está prohibido, en eso tiene razón y en este caso en el momento que tome protesta si es que nombra a un militar a cargo de la Guardia, él va a estar fungiendo como civil y va a recibir órdenes del secretario de Seguridad Pública, no de la Defensa Nacional ni de la Marina”, añadió.

Por otra parte, el panista Julen Rementería destacó que el presidente está en toda libertad de nombrar el mando que quería para la Guardia Nacional, civil o militar. Pero, sí opta por una figura castrense, particularmente en activo, tendrá que dejar su adscripción a la milicia, sólo así podrá ser el jefe de la Guardia Nacional.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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