El cantante, que ya ha hablado sobre los problemas mentales que arrastra a causa de la fama, está recibiendo ayuda profesional

Justin Bieber está pasando por un momento difícil debido a la depresión que lleva arrastrando años a causa de la fama. El artista, de 24 años, ha encontrado en su reciente esposa Hailey Baldwin un gran refugio, pero no es suficiente y también está recibiendo ayuda profesional, según confirma la revista People. “Justin parece abatido y cansado. Él está luchando. Tiene muy buena ayuda a su alrededor y está recibiendo tratamiento. Parece que pronto se recuperará”, dice a la publicación una fuente cercana al cantante.

“Comenzó siendo un dulce adolescente canandiense. Un gran niño, muy educado y amable con todos. Tener esa gran cantidad de fama lo cambió por completo. Tenía acceso a todo en todo momento y estaba rodeado de personas que nunca le decían que no a nada”, continúa la misma fuente sobre el origen del problema de Bieber, algo de lo que él ya ha hablado en otras ocasiones.

En su reciente entrevista para la revista Vogue, donde protagoniza junto a su esposa la portada del próximo número de marzo, Bieber habló sobre cómo ha afectado a su salud mental llegar a ser tan famoso desde tan pequeño. “Comencé realmente sintiéndome demasiado. Pensaba: ‘La gente me ama, yo soy el amo’. Me volví muy arrogante”, dijo a la publicación. Con solo 20 años se convirtió en el centro de un universo donde se movía mucho dinero, drogas y sexo. “Me encontré haciendo cosas de las que me avergüenzo. Era muy promiscuo y esas cosas. Y creo que usé Xanax (un medicamento que se prescribe para tratar la ansiedad)”, admitió Bieber a Vogue.

Unas luchas que hicieron mella en su carrera. En 2017, el artista canceló su gira mundial Purpose en medio de rumores sobre su salud mental. Después de realizar más de 150 conciertos en 40 países en 16 meses, en el verano de 2017 canceló los últimos 14 shows. “Me deprimí mucho en la gira”, recuerda. “No he hablado de esto, y todavía estoy procesando muchas cosas que no he contado. Estaba solo. Necesitaba algo de tiempo”.

Según People, Bieber ha tenido mucha presión también por parte de sus padres, Jeremy Bieber y Pattie Mallette. “Sus padres querían esto para él, probablemente incluso más que él”, dice otra fuente a la revista. “Justin y su padre tienen una relación complicada. Jeremy lo empujó muy fuerte y esperaba mucho de él. Justin tenido altibajos también por su madre”, añade.

Él mismo lo contó en su entrevista con Vogue, que realizó tras regresar de un retiro intensivo de terapia de grupo de una semana de duración. “Te sientas en una colchoneta, pones una almohada y le das una paliza a tu pasado. Superé el hecho de que mi madre estuvo deprimida gran parte de mi vida y mi padre tiene problemas de ira. Cosas que pasaron y con las que estoy enfadado”.

En su recuperación, Bieber se ha volcado en la religión —Hillsong, una iglesia pentecostal fundada en Australia en 1983 y de cuya sucursal en Nueva York Bieber y Baldwin son habituales— y ha estado arropado en todo momento por su esposa a la que admite necesitar en su vida. Él se declara “emocionalmente inestable” y asegura que Baldwin –quien se cambió su apellido a Bieber después de casarse– le aporta seguridad. “Soy el emocionalmente inestable. Lucho por encontrar la paz. Siento que me importa mucho y quiero que la gente me quiera. Hailey es muy lógica y estructurada, lo que necesito. Siempre quise la seguridad: cuando era niño mi padre se iba a veces. Con el estilo de vida que vivo, todo es muy incierto. Necesito algo que sea seguro”, dijo el intérprete a Vogue.

 

Esta nota originalmente se publicó en El País

 

Compartir

Dejar respuesta