El boom hacia las SUVs ha provocado que los fabricantes de automóviles realicen cambios en sus planes estratégicos con el fin de ofrecer lo que el consumidor busca.

Uno de los ejemplos más sonados es el de Porsche que, después de varias décadas de enfocarse a la producción de coupés y convertibles deportivos, se vio en la necesidad de incursionar en el segmento de las SUVs.

Bastaron menos de 50 meses, luego de ser presentada para que la Macan se convirtiera en el modelo más vendido de Porsche, superando a su hermana mayor, la Cayenne.

Independientemente del tamaño, uno de los mayores atractivos estéticos de la Macan es la bien lograda transferencia de la identidad del 911 a la carrocería en forma de SUV.

Ya con esta atractiva silueta, el medio ciclo de vida de la primera generación fue renovada con el rehechura de los faros y las calaveras  (todas las versiones con tecnología LED), la incorporación del panel iluminado con la palabra Porsche, la cual une los faros ópticos traseros y una nueva imagen en la gama de los rines.

Donde también hubo mejoras es en el interior. Aunque era de esperarse que en este modelo se incorporara el uso de una gran pantalla central con la ausencia de botones, es sorprendente ver cómo el equipo de Porsche ha logrado un equilibrio entre la tecnología y el lujo.

Además de ser más grande, este elemento del Porsche Communication Management dispone de mejores gráficos, navegación con información de tráfico en tiempo real, control de voz corregido y conexión Wi-Fi.

No obstante de tratarse de una camioneta con un centro de gravedad elevado, la conducción no tiene punto de comparación con el resto de los SUVs compactos de lujo.

Sea la dirección, suspensión, transmisión, motor, frenos y el chasis, cada uno de ellos tiene un trabajo perfecto que da como resultado que la respuesta del vehículo sea bastante ágil, rápida y firme.

Evidentemente, el estelar del alto desempeño del Macan en cualquier tipo de escenario es el nuevo motor V6 turbocargado de 3.0 litros. Este seis cilindros, que también es empleado en la Cayenne y Panamera, es capaz de despegar de una manera fugaz. Sobretodo si tenemos en cuenta que se trata de un vehículo que ronda los 1,700 kilogramos.
Concretamente, el cronómetro para en una décima después de los cinco segundos una vez que el velocímetro pasa de 0 a 100 km/h. Comparándolo con su antecesor, la mejora es de 0.1 segundos que el modelo anterior.

En más cifras, este motor está  acompañado de una caja automática de doble embrague con siete velocidades que en conjunto  alcanzan una velocidad máxima de254 km/h.
Respecto a las cifras de poder, la Macan ve una elevación de 14 hp y 15 libras-pie de torque. Esto da como resultado que las cuatro ruedas dispongan de 354 hp y 354 libras-pie.

Al volante de un Porsche sobre la nieve de Canadá

En la nueva Macan, cada uno de los elementos que intervienen  en el desempeño fueron trabajados con el objetivo de mejorar la  sensación de manejo deportivo. Entre ellos está la respuesta de los modos de manejo, la función de desconexión del motor para no gastar combustible al descender una pendiente, la rigidez del chasis, la suspensión delantera y el tamaño de los frenos.

Durante la larga jornada que estuvimos conduciendo la Macan en las carreteras de Palma de Mallorca, España, pudimos tener una verdadera evaluación del vehículo, ya que cada uno de los elementos antes mencionados salieron a dar su mejor cara en los caminos virados, en los ascensos y descensos llenos de curvas, en rectas y también en un entorno de tránsito urbano.

Esto nos permitió llegar a la conclusión de que la Macan supera por mucho la dinámica de conducción de una SUV de alto desempeño, quedando por arriba de cualquiera de sus competidores. Esa trillada frase de “parece que vas conduciendo un automóvil y no una camioneta”, aquí sí es más que real.

Si a esto sumamos refinamiento, el interior de primera clase y el diseño característico de Porsche, es un hecho que este modelo seguirá siendo el más vendido de la casa alemana.

La nueva Macan, construida en la fábrica de Porsche en Leipzig, Alemania, llegará a los distribuidores de México antes de que concluya el primer semestre de 2019.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

Compartir

Dejar respuesta