Muchas empresas no tienen dónde realizar el almacenamiento, y por ello no importan

CIUDAD DE MÉXICO.- Hasta ahora, la Secretaría de Energía (Sener) ha otorgado 977 permisos para la importación de combustibles a empresas públicas, pero sobre todo privadas, con los cuales se pueden traer al país 931.9 mil millones litros de gasolinas y 596.8 mil millones de litros de diesel.

Gracias a esto, en los primeros nueve días de enero de este año, al menos 11 empresas particulares importaron el seis por ciento del total, equivalente a 49 mil 700 barriles por día.

11 firmas importaron el seis por ciento del total traído a México

Sin embargo, este volumen es marginal en comparación con los permisos que ya han sido otorgados.

En su último reporte, la Sener señala que en el caso de las gasolinas otorgó 480 permisos y para diesel 497 a empresas como Trafigura, Valero, Diesel y Lubricantes del Pacifico, General Motors, CFEnergía, Total, Ford, Shell, BP Estaciones y Servicios Energéticos, Arrein Aguila, entre otros, algunos de los cuales tienen vigencia hasta 2036  e incluso 2038, pero que hasta ahora no han ejercido dichas autorizaciones.

Hasta ahora sólo las compañías Glencore, así como Vitol, Grupo PetroTamps, Distribuidora de Combustibles Karzo, Novum, Impulsora de Productos Sustentables, Energéticos San Roberto, Tesoro, Windstar y ExxonMobil, son las únicas compañías que están haciendo uso de los permisos y están importando.

Miriam Grunstein, analista del sector y fundadora de la consultora Brilliant Energy, aseguró que las empresas no han podido importar, pese a que ya cuentan con las autorizaciones debido a que en México no existe la infraestructura que les permita mover esos productos, ya sea desde EU u otros países.

Dijo que algunas de las temporadas abiertas para que se reserve la capacidad ociosa de Pemex han fracasado y se han declarado desiertas, luego de que la empresa no proporcionara la información para calcular las tarifas.

Por ello urgió en la necesidad de que el nuevo gobierno dé la certidumbre necesaria para que los  inversionistas busquen construir nuevas terminales de almacenamiento y ductos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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