A cuatro días del ataque que sufrió Wendy, de 27 años, cuando un individuo le arrojó gasolina y prendió fuego, provocándole quemaduras en casi todo el cuerpo, se aferra a la vida sedada y sujeta a un respirador artificial en el área de cuidados intensivos del Hospital Civil “Aurelio Valdivieso”, en la zona norte de la ciudad de Oaxaca.

Las heridas corporales y en vías respiratorias ameritan higiene extrema e intervención diaria de un equipo multidisciplinario del nosocomio.

Por la gravedad en su estado de salud, tampoco ha sido posible trasladarla a otro hospital especializado del país.

Gerardo Pérez Lescas, médico internista encargado de Wendy, explicó que las quemaduras constituyen una de las lesiones traumáticas más graves que puede sufrir una persona, debido a la pérdida de piel quemada, las alteraciones fisiopatológicas que ocurren en su organismo, el dolor, la complejidad del tratamiento, el tiempo prolongado de curación, las secuelas funcionales y estéticas.

Los pacientes quemados constituyen un enorme reto para la medicina por las complicaciones, cuidados y tratamiento, dijo.

A Wendy la cuidan dos familiares, así como una compañera de trabajo, quienes están en el área de urgencias.

La Fiscalía General de Oaxaca inició una carpeta de investigación, por tentativa de homicidio para dar con el responsable que el pasado viernes 11 de enero provocó lesiones graves a la mujer de 27 años.

De acuerdo con la carpeta de investigación 1185/FVCE/ETLA/2019, los hechos ocurrieron en el bar “Los Faroles”, ubicado sobre la carretera internacional 190, en el municipio de Villa de Etla.

Testimonios de los testigos indicaron que el presunto agresor vestía un pantalón café, playera café oscuro y chamarra color azul con franjas blancas.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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