El máximo conjunto musical del país, que dirige Carlos Miguel Prieto, ofreció jugosos contratos a algunos de sus ejecutantes invitados en 2015 y 2016

CIUDAD DE MÉXICO.- El Portal de Obligaciones de Transparencia del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) reporta gastos millonarios de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), correspondientes a 2015 y 2016, en el pago a solistas y directores huéspedes que fueron autorizados por el director artístico Carlos Miguel Prieto y su gerente, Claudia Hinojosa.

Es el caso del contrato asignado al violonchelista estadounidense Lynn Morris Harrell, quien participó en dos programas con la OSN, en noviembre de 2015, por 5 millones 219 mil 312 pesos; el del trompetista venezolano Pacho Flores, de marzo de 2016, quien por dos recitales recibió 4 millones 178 mil 837 pesos; el del violinista Eric Silberger, por 2 millones de pesos en dos programas en 2015, y el del director huésped Iván del Prado, por un millón 711 mil 250 pesos, en octubre de ese mismo año. Mientras que el costo de los 105 integrantes de la OSN suma cerca de 2 millones de pesos mensuales.

Cabe mencionar que algunas de las grandes figuras de la música, como Zubin Mehta, Daniel Barenboim y Seiji Ozawa, cobran un promedio de 50 mil euros por concierto (un millón de pesos, según la cotización de ayer); en tanto que Valery Gergiev y Simon Rattle cobran cerca de 35 mil euros por concierto (768 mil 250 pesos).

237 mil 639 pesos mensuales ganó el director Carlos Miguel Prieto en 2015

El portal también revela los contratos que el INBA pagó a Carlos Miguel Prieto como director artístico de la OSN, la que dirige desde 2007 y frente a la cual pretende continuar, a pesar de las protestas que ha enfrentado desde hace dos años (Excélsior, 28/05/2017).

En 2014, el músico obtuvo un contrato de 10 meses por un monto de 1 millón 876 mil 200 pesos, un promedio de 187 mil 600 por mes. En 2015 firmó 11 meses por 2 millones 611 mil 670 -un promedio de 237 mil 639 mensuales, más del doble de lo que hoy gana el Presidente de la República-. Y en 2016 recibió un contrato por más de 1 millón 876 mil 200 por 10 meses, es decir, 187 mil pesos al mes.

Sin embargo, el portal no reporta los ingresos del director mexicano durante los años 2017 y 2018, como tampoco de otros solistas y directores invitados a los conciertos.

Excélsior consultó a algunos integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional -que pidieron el anonimato-, quienes reconocieron que desconocían “estos gastos onerosos por la contratación de solistas invitados”, por lo que pidieron la remoción de Prieto como director artístico.

Y lamentaron que, en días pasados, Prieto informara públicamente que existe una carta de apoyo firmada por los integrantes de la orquesta, donde le solicitan que continúe al frente de la agrupación, tras 12 años de encabezarla sin éxito, lo cual calificaron como un engaño. “Lo único que diríamos es que esa carta es apócrifa o inexistente”, afirmaron los consultados.

AUDITORÍA

De acuerdo con testimonios recogidos por Excélsior entre músicos de la OSN, la agrupación enfrenta numerosos problemas y lo ideal sería que Alejandra Frausto, secretaria de Cultura federal, y Lucina Jiménez, directora del INBA, solicitaran una auditoría a los gastos realizados durante la gestión de Prieto, y exigieron un cambio radical en la dirección artística y administrativa del ensamble.

Reconocieron que, en estos 12 años, la Sinfónica Nacional sólo ha realizado dos giras internacionales: una en 2008, por Francia, Holanda y Alemania; y otra en 2016, en la que visitaron Austria, Alemania y Eslovenia.

Sin embargo, su presencia a nivel nacional es casi nula, lamentan, pues sólo se ha presentado en Morelos, Durango, Morelia, Jalisco, Guanajuato -en el Festival Internacional Cervantino-, y dos presentaciones menores en Baja California Sur y Tabasco, lo que significa que la agrupación ni siquiera ha pisado 24 estados del país.

«La realidad es que no hemos tenido giras por México y, aunque somos la Sinfónica Nacional, no tenemos una representatividad en todo el país. Apenas hemos ofrecido un puñado de conciertos por estos estados, pero es muy poco”, reconoció uno de los músicos entrevistados.

A esto se suma otro hecho preocupante: en estos 12 años, la OSN no ha realizado ni una grabación, “lo cual es preocupante porque en más de una década no ha quedado una sola huella sonora de la orquesta más importante de México”. Y, aunque se sabe que hace unos años Prieto comenzó a grabar La noche de los Mayas, de Silvestre Revueltas, al final no se concretó.

Aunado a esto, los músicos de la OSN denunciaron que no se han realizado audiciones en tiempo y forma para cubrir las vacantes de ejecutantes enfermos o jubilados. Incluso, ahora mismo existen seis plazas vacantes que no se han concursado, por las repetidas ausencias de Prieto.

«La idea es que, una vez que quedan desiertas esas plazas, se concursen a los tres meses siguientes, pero eso no ha sucedido y en muchos casos ha pasado hasta un año sin que se lleve a cabo el debido proceso, según los propios plazos establecidos en el INBA”, reconoció otro de los músicos.

A esto se suma el hecho de que la OSN no realiza el pago oportuno de los atrilistas extra -contratados para cubrir las ausencias por jubilación o enfermedad, debido a la supuesta falta de presupuesto, lo cual se contrapone a la contratación de solistas extranjeros como Lynn Morris Harrell, Eric Silberger o Iván del Prado, entre otros.

Un ejemplo sería el siguiente, detalló otro de los entrevistados: “Cuando un músico de la orquesta se jubila, la obligación de los administradores es cubrir esa plaza con alguien, pero aquí eso no sucede; digamos que si alguien se jubila, la plaza se queda sin ocupar, cuando lo natural es que se hiciera una audición para ocuparla. Pero esto no sucede, porque el director artístico nunca tiene tiempo. Así que la orquesta se ve afectada en su funcionamiento, debido a que esto afecta la calidad del sonido y provoca un desequilibrio musical en la OSN”.

Por último, los músicos hicieron un llamado a Frausto y Lucina Jiménez: “Hacemos un atento llamado a la Secretaría de Cultura y al INBA para que revisen este caso. Les pediríamos que hagan una auditoría a las finanzas de la agrupación, cambien la dirección artística y la administración porque debería haber un cambio total para acabar con todos estos vicios ocultos”.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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