El instituto renta inmuebles, vehículos, equipo informático y maquinaria. Para edificios destinará 612.4 millones este año

CIUDAD DE MÉXICO.- De 2015 a la fecha, el costo de la renta de edificios que paga el Instituto Nacional Electoral (INE) se duplicó al pasar de 280 millones de pesos en ese año, a 612.4 millones presupuestados para 2019, según el Anteproyecto de Presupuesto que tendrá que ajustar el INE en las próximas semanas.

Pero además de rentar inmuebles, el INE utiliza vehículos, equipo informático y maquinarias diversas, cuyas rentas, junto con las inmobiliarias, suman mil 223.1 millones de pesos.

Si de los más de 10 mil 141 millones de presupuesto base del INE, alrededor de 70% se va a Servicios Personales, el resto, unos dos mil 700 millones de pesos, se utiliza para pagar servicios generales, materiales y suministros, así como en servicios profesionales científicos y técnicos.

Para este último rubro, servicios profesionales científicos y técnicos, se presupuestaron 623.8 millones de pesos y 493.5 millones para los servicios básicos como luz (100 mdp), agua (10.5 mdp), teléfono (33.2 mdp), celulares (2.3 mdp) señales analógicas y digitales (240.9 mdp), gasolina y lubricantes (67.7 mdp); otros 145.6 millones para el desarrollo y mantenimiento de aplicaciones celulares, así como 31.7 millones para asesorías, entre otros rubros.

El Instituto Nacional Electoral arrenda más de 80% de inmuebles que utiliza en todo el país, para los cuáles presupuestó un costo de 612.4 millones de pesos en 2019, y ocupa alrededor de mil 500 vehículos rentados, que para 2019 tendrán un costo de 334 millones de pesos.

Por otra parte, en arrendamiento de equipo de informática calcula utilizar 149.3 millones de pesos; 113.2 millones en patentes y regalías, así como 11 millones en maquinaria y equipo.

Luego del recorte por 950 millones de pesos que ordenó la Cámara de Diputado al instituto, los consejeros iniciaron pláticas con el gobierno federal para tratar de conseguir los 619 millones de pesos que necesitan para coadyuvar en la instalación de casillas de cinco elecciones locales, pero tendrán que absorber un recorte por 330 millones de pesos para cumplir con lo estipulado por los legisladores.

En el caso de los arrendamientos de inmuebles, la cifra se ha duplicado con respecto a lo gastado en 2015, 279.9 millones de pesos, en ese año.

A pesar del costo que esto significa, el INE estaría imposibilitado para recortar recursos de esas partidas.

“Imagínese que dejemos de pagar rentas”, dijo el consejero Ciro Murayama a esta reportera cuando se le cuestionó si habría la posibilidad de reducir el presupuesto en ese rubro, debido al recorte que tendrá que acatar el instituto.

“Pues eso daría lugar a que nos demanden a que tengamos que pagar rentas caídas y penalizaciones. Es muy absurdo pensar que una institución del Estado mexicano se vea orillada a comportamientos fuera de la norma, no lo haremos,” dijo Murayama Rendón.

EL FALLIDO FONDO INMOBILIARIO

Cabe recordar que en 2015 y 2016 el INE logró que los diputados le otorgaran casi mil 500 millones de pesos para un fondo inmobiliario que tenía como fin crear la nueva sede del INE, con un costo de mil cien millones, y otros cinco inmuebles para Juntas Locales.

El ahorro por agrupar a todas las áreas de la sede en un mismo conjunto inmobiliario en la capital de la República habría permitido dejar de gastar 80 millones de pesos anuales.

Sin embargo, a principios de 2017 —luego del descontento social por el gasolinazo y la manifestación de solidaridad con la austeridad que decidieron hacer los consejeros electorales— el INE regresó a las arcas del país mil de los mil 500 millones que tenían en el Fondo.

Fue en 2015 que se decidió invertir en un proyecto de dos torres de catorce pisos con azoteas verdes, áreas con jardines y la Plaza de la Democracia, que concentraría a todo el personal del INE en la capital, una macrosala de prensa que podría distribuirse en módulos para salones (lo que habría ahorrado decenas de millones en los años electorales ) y facilidades para los trabajadores como estacionamiento subterráneo, canchas y salones para hacer ejercicio así como una pista para correr alrededor de todo el predio.

En agosto de 2016 se dio a conocer que Tadco Construcciones, AKF México y BA Architecture Office fueron las empresas que ganaron el proyecto ejecutivo.

El 11 de enero de 2017, los consejeros del INE dieron a conocer su decisión de regresar el dinero.

Esta nueva sede habría permitido dejar de pagar renta en nueve inmuebles en los que están desperdigadas varías áreas sustantivas del instituto.

La nueva sede estaba  planteada para ser terminada antes de las elecciones de 2018, y el proyecto lo ganó el arquitecto Héctor de la Peña dentro del Concurso Nacional de Ideas.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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