El dispositivo, que podría esclarecer las detalles de los últimos minutos del vuelo estrellado en octubre con 189 ocupantes, fue encontrado a 38 metros de profundidad y enterrado 8 metros bajo el barro del suelo marino.

Autoridades de Indonesia encontraron la caja negra que grabó las conversaciones entre los pilotos del avión de Lion Air accidentado en octubre en el mar de Java con 189 ocupantes, informaron autoridades indonesias.

El dispositivo, que podría esclarecer los detalles sobre los últimos minutos del vuelo, fue encontrado a 38 metros de profundidad y enterrado 8 metros bajo el barro del suelo marino, indicó el portavoz de la Marina, Agung Nugroho.

“La señal de la caja negra empezaba a debilitarse ya que lleva semanas enterrada”, dijo Agung en conversación telefónica.

Cerca de una veintena de buzos militares apoyados por sensores y magnetómetros en la embarcación KRI Spica rastrearon las aguas cercanas al cabo Karawang donde se estrelló la aeronave, explicó el Comité Nacional para la Seguridad en el Transporte (KNKT) en un comunicado.

Las condiciones en la zona del siniestro han dificultado la búsqueda de la segunda de las cajas negras, cuya baliza contaba sólo con 15 días adicionales de alimentación, debido a las tuberías de gas y petróleo que impiden anclar a los barcos, las fuertes corrientes y el suelo fangoso.

El dispositivo es uno de los dos que forman la caja negra junto al que graba los datos de vuelo que las autoridades recuperaron tres días después del accidente y que permitió a la KNKT elaborar en noviembre un informe preliminar sobre las causas del siniestro.

El documento se centra en el manual operativo del modelo estrellado, un Boeing 737 Max 8, el arreglo de sensores defectuosos en los cuatro últimos vuelos y la actuación de los pilotos, pero no determina la culpabilidad de ninguno de los involucrados.

El aparato con número de vuelo JT 610 se precipitó el 29 de octubre contra el mar a gran velocidad a los poco minutos de despegar del aeropuerto de Yakarta después de que los pilotos tuvieran dificultades para controlar los mandos del avión.

El informe preliminar del KNKT indica que los pilotos intentaron compensar un nuevo sistema automático de este modelo que inclina hacia abajo el morro del avión para evitar que “caiga en pérdida”, es decir, que no tenga velocidad suficiente para mantenerse en el aire.

La caja negra encontrada podría esclarecer el grado de responsabilidad de los pilotos a la hora de solventar los problemas durante el vuelo y si conocían el nuevo sistema automático del modelo de Boeing.

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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