La absorción de espacios corporativos en la capital del país será inferior debido al menor crecimiento de la economía y al exceso de edificios nuevos, calculan expertos del sector.

2019 no será un año sencillo para el mercado inmobiliario corporativo. Será el momento en el que una gran cantidad de nuevos edificios de oficinas entrarán en operación, pero los expertos calculan que la demanda por parte de las empresas irá a la baja.

La firma de bienes raíces Newmark Knight Frank prevé que en 2019 la absorción de oficinas clase A en la capital será de 276,000 m2, 30% por debajo de los 400,000 m2 de 2018. Al mismo tiempo, se sumarán 11% más oficinas al inventario, para llegar a cerca de 7.4 millones de m2. El resultado será, de acuerdo con Pérez, una mayor desocupación, cercana al 19%.

“Vemos un año muy retador. Seguimos con una sobreoferta fuerte y una absorción menor, y esto va a provocar que los productos (edificios) se queden más tiempo fuera (desocupados)”, comentó el experto.

Durante los últimos tres años, empresas y gobierno rentaron en promedio medio millón de metros cuadrados de oficinas en la Ciudad de México, una cifra que puede reducirse a la mitad en 2019, según las estimaciones de los expertos.

Por zonas, la que tendrá la mayor apertura de nuevos edificios será Insurgentes, con 273,650 m2; seguida por Santa Fe, con 131,000 m2. Entre los edificios que se verá entrar en operación el siguiente año destacan Chapultepec Uno, en Reforma, las oficinas del proyecto Mítikah e Insurgentes Capital.

La política del nuevo gobierno también tendrá impacto sobre el ritmo de arrendamiento y el tipo de arrendatarios. Uno de los efectos será ver menos dependencias de gobierno rentando oficinas, explicó Héctor Klerian, director internacional de JLL México.

“Además, las dependencias de gobierno de esta administración se están reduciendo, entonces sí se espera menos absorción de la que vimos en este sector”, agregó.

 

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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