En las alcaldías de Iztapalapa, Iztacalco, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Azcapotzalco, Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero los ciudadanos han tenido que hacer filas kilométricas, de hasta dos horas de espera, para cargar combustible.

En tanto que en las delegaciones Tlalpan, Coyoacán, Benito Juárez, Xochimilco, Magdalena Contreras, Tláhuac y Milpa Alta ha aumentado el número de estaciones que han detenido la distribución de combustible.

Hay consumidores que estacionan sus autos en la fila y se esperan hasta la media noche o madrugada, hora a la que llegan pipas a las estaciones para surtir el hidrocarburo y después puedan abastecer a los conductores.

Esta medida precautoria para controlar el robo de combustible en el país, ha generado compras de pánico entre los ciudadanos, ocasionando que el combustible se termine rápido en las diversas gasolineras.

La salida de pipas de las tres plantas de almacenaje y distribución, Añil, Azcapotzalco y Barranca del Muerto son controladas. Ahora los encargados de gasolineras tienen que formarse para hacer su trámite de programación de servicio y que Pemex pueda surtir la pipa de manera legal y controlada.

Las autoridades exhortan a la población en trabajar en conjunto en contra delrobo de combustible que es un patrimonio de la nación.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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