El poeta uruguayo Saúl Ibargoyen (Montevideo, 26 de marzo de 1930) murió este miércoles a los 88 años. La Coordinación de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes informó del deceso a través su cuenta de Twitter.

“Lamentamos informar que ha fallecido el poeta uruguayo Saúl Ibargoyen, quien radicaba en nuestro país desde 1976. Descanse en paz”, indicó la institución.

El poeta, narrador, crítico, editor, coordinador de talleres literarios, docente, periodista cultural y traductor, adoptó a nuestro país como su segunda patria. Incluso en 2001 recibió la ciudadanía mexicana por naturalización en septiembre de 2001.

El integrante de la llamada “Generación de la Crisis”, como el crítico uruguayo Ángel Rama bautizó a esa generación ubicada en Uruguay entre los 50 y 60 del siglo XX, publicó más de 45 títulos, entre los que destacan “La sangre interminable”, “Soñar la muerte”, “Toda la tierra extranjera” y “Exilios”.

Su amigo, el poeta argentino Juan Gelman, también exiliado en México, describió a Saúl Ibargoyen como “un poeta original” que “suele padecer el embate del silencio que le dedican quienes están afiliados a lo novedoso y no atienden a lo sustancial”.

Entre las numerosas distinciones que ha recibido por su labor literaria destaca el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada por su libro ‘El escriba de pie’. En Uruguay obtuvo premios del Ministerio de Instrucción Pública y del Ayuntamiento de la ciudad de Montevideo.

Ibargoyen fue maestro de la Escuela de Escritores de SOGEM y editor de la Revista de Literatura Mexicana Contemporánea. Su obra fue traducida al inglés, francés, alemán, ruso, bielorruso, portugués, árabe, esloveno.

Por su parte, el escritor Paco Ignacio Taibo II escribió en su cuenta de Twitter,: “Saúl Ibargoyen ha muerto. Viejo amigo y compañero. Mexicano por derecho adquirido en sus letras, su presencia cultural, sus talleres literarios, su periodismo. Afortunadamente los viejos rojos, los viejos rockeros y los escritores nunca mueren”.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

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