Nina Dantas, una “influencer” brasileña con más de 3 millones de seguidores en la red social TikTok y 200,000 en Instagram, es una de ellas.

La joven de 26 años, que desde la adolescencia vive en México, se volvió popular publicando videos cómicos.

Con el tiempo, sin embargo, las expectativas y la presión por crear contenidoconstantemente pudieron con ella.

“No quería despertar, no quería levantarme de la cama”, asegura Nina en una entrevista con la BBC.

Nina asegura que separar su vida personal y las redes sociales la ayudó a soportar la presión.

Fue una etapa “muy complicada” para ella.

“Sentía la presión de tener que hacerlo, de tener que continuar, pero ni modo”, explica Nina.

Llegó a sentir tanta ansiedad que incluso pensó en el suicidio: “Llegué al límite de decir: ‘Ya no quiero vivir'”.

Fue entonces cuando se dio cuenta de que precisaba ayuda y logró salir de esa situación.

Nina habla también de las diferencias entre los ‘amigos’ en las redes y los amigos de verdad.

“Amigos de verdad tengo pocos. Con mis seguidores es distinto, no están ahí para ayudarme o para darme consejos”, concluye Nina.

La “influencer” asegura que finalmente lo que la ayudó a superar la presión fue separar su vida privada de su vida en las redes sociales.

En un reciente artículo en la plataforma Medium, la periodista Jenni Gritters escribió sobre la salud mental de los “influencers” y aseguró que los 12 a los que consultó le dijeron sentirse “atados a una identidad estática y falsa”.

“Lamentaron su incapacidad para dejar sus teléfonos y computadoras portátiles, y dijeron que estaban constantemente en línea”.

El agotamiento por la conexión constante, aseguró Gritters, es algo a tener en cuenta al momento de querer ser “influencer”.

 

Esta nota originalmente se publicó en bbc.com

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