La bala perdida se alojó en la cabeza de la menor de 7 años, tras cuatro días en el hospital este jueves falleció

OAXACA.- A pesar de los esfuerzos médicos por intentar salvarle la vida, Vivian, de siete años de edad, dejó de existir ayer jueves, cuatro días después de resultar lesionada del lado izquierdo de la cabeza por una “bala pérdida” mientras esperaba la cena de fin de año en Santa María Petapa, en la región del Istmo de Tehuantepec.

La niña fue herida cuando jugaba en el patio de su casa durante la noche vieja, de manera sorpresiva cayó ante la mirada atónita de sus familiares, por lo que fue hospitalizada en la clínica 37 del IMSS en el municipio de Matías Romero.

Más tarde, la Secretaría de Salud del estado la trasladó en ambulancia área al Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, en la Ciudad de México, donde la reportaron grave por traumatismo craneoencefálico.

El padre de la pequeña Vivian, el policía tercero Fernando López Fuentes, recibió las condolencias de sus compañeros y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública.

También en la víspera de la Nochebuena en la periferia de San Juan Bautista Tuxtepec, en la región de la Cuenca del Papaloapan, un niño de 12 años murió tras recibir el impacto de una bala perdida mientras se encontraba en un terreno aledaño a su domicilio.

En vísperas de las fiestas decembrinas, autoridades implementaron diversas campañas que buscaban generar conciencia para evitar este tipo de festejos, pues una bala al aire no se queda suspendida, regresa con la fuerza suficiente para perforar un techo o causar una desgracia.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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