Con flores y globos blancos, familiares, vecinos y amigos de Camila acudieron para darle el último adiós en la que será su última morada en el panteón Xico en el municipio de Valle de Chalco.

Ahí permanecerán los restos de la pequeña de nueve años de edad que tenía la ilusión de poder ayudar a su madre enferma.

“Mi hija tenía muchos sueños, ella quería ser médico, quería ser doctora, porque mi esposa, tiene una enfermedad, es asmática. Mi hija dijo que de grande iba a ser doctora porque la iba a curar, ella la iba a cuidar “yo te voy a comprar tu casa a comparar su carro”, tenía muchos sueños mi hija”, indicó José Manuel Espinosa, padre de la menor.

Sus amigos de la escuela, fueron para despedirse de Camila a quienconsideraban una niña muy risueña y con facilidad para hacer amigos por lo que creen que fue fácilmente enganchada por su agresor.

“Yo siento que mi hija le tenía confianza, siento que, en base de esa confianza, él se aprovechó de la confianza de mi hija y la verdad cuiden mucho a sus hijos y no le deseo a nadie lo que estoy pasando ahorita, no se confíen de nadie, ni de su sombra”, agregó José Manuel.

Familiares y amigos ahora sólo piden a las autoridades justicia para Camila.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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