Debido a las condiciones insalubres del agua del Centro Acuático de Guadalajara, varios atletas m que participaban en el campeonato nacional  curso corto de natación, fueron hospitalizados por infecciones pulmonares.

Varios de los nadadores fueron tratados por neumonitis química que es la irritación de los pulmones causados por la inhalación de sustancias tóxicas.

Y es que debido a las pésimas condiciones en el que encontraron la alberca y la fosa de clavados del Centro Acuático, la nueva administración del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code), trató de salvar el agua del alberca y contrató a una empresa que hizo mal manejo de los químicos

Por tal motivo la delegaciones de Baja California y Estado de México, campeones y subcampeones,respectivamente del pasador Nacional, decidieron retirarse para no poner en riesgo la salud de sus nadadores.

Los hermanos Héctor y Fernando Ruvalcaba, nativos de Guadalajara son parte de los atletas que tuvieron que ser hospitalizados.

El Campeonato Nacional es un selectivo para la Olimpiada Nacional y cuenta con una participación de casi 3 mil jóvenes. Dentro de ellos se encuentra la Selección Mexicana que participó en los Juegos Centroamericanos de Barranquilla.

El Nacional inició el 12 de diciembre y culmina mañana, pero a falta del casi 50 por ciento de las pruebas en categoría elite, en la alberca hay varios carriles vacíos por la baja de las delegaciones.

El pasada administración del Code, entregó las instalaciones Panamericanas con el agua de la alberca sin tratar por lo que adquirió un tono verdoso.

Aproximadamente vaciar y volver a llenar la alberca tardaría una semana, por lo que se optó por la utilización de químicos que dañaron la salud de los competidores.

La Federación Mexicana de Natación publicó un comunicado en el que da a conocer que se encuentra realizando estudios del agua con especialistas independientes y externos al Code para comprobar las condiciones de la alberca.

La Federación tomará una decisión cuando tenga los análisis.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

Compartir

Dejar respuesta