Tras la detención del sacerdote Flavio “N”, a quien se le acusa de los delitos de violación, corrupción de menores y atentados al pudor en contra de un menor de edad, el vicario de la Diócesis de Aguascalientes, Javier Cruz Muñoz, informó que desde que se tuvo conocimiento del hecho se aplicó el protocolo previsto para este tipo de casos conforme lo que exige las normas de la Iglesia.

El sacerdote fue suspendido de cualquier actividad ministerial, además se tramitó ante la Santa Sede la dimisión definitiva del estado clerical.

“Desde el momento que nosotros se nos comunica se activa el protocolo y al activarse el protocolo, pues son tres medidas que se toman como en bloque, tres acciones, llega la denuncia, tenemos la certeza moral de que hay algún delito, se suspende al sacerdote, se hace una investigación y se manda los resultados a la Santa Sede y esperamos la respuesta”, sostuvo.

En rueda de prensa, destacó que desde hace varios meses atrás, sin especificar fecha, al tener conocimiento del hecho inmediatamente se le dio aviso a la Fiscalía General del Estado para que iniciará una carpeta de investigación que permitiera esclarecer la situación.

El vicario de la Diócesis de Aguascalientes dijo estar consciente del daño que ocasiona este tipo de situaciones.

“Somos conscientes de todo lo que esto daña. Nosotros queremos como el Papa Francisco asumir nuestra responsabilidad y seguir los protocolos que hay para estos casos”, comentó.

Además, dio a conocer que se ha colaborado con la Fiscalía General del Estado de acuerdo con la carpeta de investigación.

Un sector de la población señala que este tipo de hechos afecta en la credibilidad de la Iglesia

“Si afecta mucho, porque muchas de las personas somos o son creyentes de ciertas iglesias y pues lo toman muy a pecho, está mal, moralmente está mal, porque se supone que si son padres o son encargados de la Iglesia y pues está mal que hagan ese tipo de actos o de violencia o de abuso contra un menor”, dijo Gabriela Heredia, habitante de Aguascalientes.

De acuerdo con la Fiscalía General del Estado los hechos datan del 2013.

El padre estuvo en la parroquia ubicada en Haciendas de Aguascalientes y en Jaltomate, después se fue a estudiar a la Ciudad de México.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

 

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