El gobierno lanzó un plan de recompra para evitar litigios y comprar una parte de los bonos que financiaban el NAIM.

La oferta que emitió el Gobierno mexicano por la recompra de una parte de los 6,000 millones de dólares (mdd) de los bonos colocados para financiar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ‘calmó las aguas’ entre inversionistas.

Un par de días después de que Andrés Manuel López Obrador asumiera como presidente, el Consejo de Administración del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) emitió una oferta de compra por 1,800 millones de dólares de bonos del fideicomiso Mexcat.

Horas después del anuncio oficial de la recompra, el precio del bono para 2026 registró un precio máximo diario de 89.8 dólares el pasado lunes, un alza hasta 8.7% con respecto al cierre previo, de acuerdo con datos de Bloomberg.

“El hecho de que hayan lanzado la oferta me parece positivo, y habla de que el gobierno estaría tomando en cuenta las implicaciones que pueden tomar las acciones que hace la administración en los mercados”, señaló Alejandra Marcos, directora de Análisis de Intercam Casa de Bolsa.

El futuro aún es incierto, pues todo depende de las negociaciones entre los tenedores y las entidades gubernamentales que están como fiduciarios.

Estos son algunos de las claves y escenarios detrás de la estrategia de recompra.

Ir por todo el pastel

Para modificar los acuerdos con los bonistas, el gobierno necesita comprar todos los bonos emitidos, que suman 6,000 mdd, coinciden los especialistas.

“Lo único que están esperando es tratar de recomprar estos bonos”, explicó Alejandra Marcos, de Intercam. “Podríamos esperar una oferta de adquisición, que es tratar de recoger todos los bonos que se han colocado”, agregó.

Después de eso, el gobierno tiene varios instrumentos para refinanciar la deuda que adquiera, señaló Sergio Chagoya socio del despacho de abogados Santamarina y Steta.

Calma a mercados

Para los especialistas, esta recompra permitió reducir el riesgo para las inversiones en el país, y evitar que fondos oportunistas saltaran a la escena bursátil.

“La fluctuación no sólo había alcanzado a los bonos de fideicomiso Mexcat, sino al riesgo país”, dijo Alberto Savedra, director general del despacho de abogados Santamarina y Steta. “El gobierno está tratando de transmitir un mensaje de seriedad a los mercados y que no caiga en manos de ‘fondos buitres'”, añadió.

El fantasma del litigio

El gobierno mexicano busca mitigar el riesgo de una demanda legal en Estados Unidos, donde se emitieron los bonos.

“La intención del anuncio del gobierno es evitar que se detone un evento de defaultbajo el actual acuerdo”, comentó la agencia calificadora Moody’s

De caer en impago, el GACM – que controla mayormente el Estado- podría enfrentar una demanda colectiva, señaló Alejandra Marcos, de Intercam.

Un grupo de bonistas formaron un frente y contrataron los servicios del despacho de consultores y abogados Hogan Lovells, quienes no quisieron comentar al respecto.

El ‘pero’

La agencia de calificación Moody’s señaló que mantiene en perspectiva negativa hasta que pueda evaluar los bonos tras concluir la operación de recompra que estima será en enero próximo.

La calificadora prevé que la recompra permitirá quitar presión a las métricas crediticias en el corto plazo. Sin embargo, una mejora de calificación está limitada por los retos de la ausencia de un potencial crecimiento anticipado y los retos de operar el actual aeropuerto, consideró Moody’s.

 

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

Compartir

Dejar respuesta