Si alguna vez te preocupó que tú o tu familia no alcanzaron suficientes logros en la vida, Anne Wojcicki y sus dos hermanas no te harán sentir mejor.

Anne, de 45 años, es la directora ejecutiva de 23andMe con sede en Silicon Valley, Estados Unidos, valorada en cerca de US$2.500 millones, mientras que Susan Wojcicki, de 50 años, es la directora ejecutiva de YouTube.

La tercera hermana, Janet Wojcicki, de 48 años, es profesora de Epidemiología en la Universidad de California en San Francisco, donde colabora en la lucha de varias enfermedades, desde la obesidad hasta el VIH.

Se podría decir que no hay malos genes en esa familia, pero Anne asegura que sus logros individuales se deben a una combinación de suerte y buena educación.

“Tuvimos la suerte de ser criadas por grandes padres que nos expusieron a la comunicación -mi madre es periodista- y la tecnología -mi padre es físico de partículas-“, describe Anne en la serie The Boss, de la BBC.

Ella cuenta que sus padres les incitaron a pensar con libertad. “Recuerdo que me dijeron: ‘No tengas miedo si alguien no está de acuerdo contigo'”.

Pese a que Anne cree que su educación contribuyó más a su éxito en la vida que su composición genética, desde 2006 lidera 23andMe, una compañía que analiza los genes de las personas.

La empresa, que lleva el nombre del número de cromosomas en una célula humana normal, permite a las personas obtener datos sobre su ascendencia e información sobre los riesgos genéticos para su salud.

Estos resultados se consiguen mediante el 23andMe kit, una prueba que se puede hacer en el hogar y que solo requiere de una muestra de saliva.

Cómo nació la idea

Después de crecer cerca de la Universidad de Stanford, en San Francisco, donde su padre era profesor, Anne cruzó Estados Unidos para estudiar en la Universidad de Yale en Connecticut.

Tras graduarse de biología en 1996, regresó a California para trabajar como investigadora de biología molecular en el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos y luego en la Universidad de California en San Diego.

La idea de 23andMe surgió cuando se dio cuenta de que el sistema de atención médica de EU basado en seguros no se centraba lo suficiente en la prevención de enfermedades, ni en las personas más pobres de la sociedad.

“Comencé a ver cómo los incentivos financieros alentaban al sistema de atención médica a no cuidar realmente a los pacientes que más necesitaban su ayuda”, dice Anne.

Después de todo, agrega, los profesionales del sector “no ganan dinero al predicar la prevención, por lo que quería crear algo para mejorar los intereses de la gente corriente”.

Anne cuenta que más tarde se sintió más motivada por el surgimiento de Facebook, otras formas de redes sociales y YouTube, que asegura que le dio a los miembros del público una voz mucho más fuerte.

Así que en 2006 creó 23andMe junto a Linda Avey y Paul Cusenza.

El producto, que permite a las personas descubrir más sobre su ascendencia -como, por ejemplo, de dónde proviene el ADN de alguien-, se convirtió en popular al instante.

Problemas

Pero la empresa se enfrentó a dificultades en relación a su servicio de pruebas sobre posibles riesgos médicos genéticos.

23andMe luchó para obtener la aprobación regulatoria para ese tipo de tests, frente a las preocupaciones sobre la precisión de los mismos.

Esto llevó a una serie de problemas con la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE.UU., que en 2013 prohibió a la empresa comercializar estas pruebas.

La FDA comenzó a aprobar ese servicio de salud de 23andMe a partir de 2015, y ahora puede ofrecer información sobre todo, desde el riesgo de ciertos tipos de cáncer, el alzhéimer, el párkinson y la enfermedad celíaca.

“Ese contratiempo (en 2013) fue un desafío, y me di cuenta de que estábamos tan concentrados en el trabajo de inculcar a nuestro personal la visión a largo plazo de la empresa que no fijamos en proporcionar a la FDA nuestra validez clínica y analítica”, explica Anne.

Si bien las disputas con la FDA causaron dificultades a la empresa, no desanimaron a los inversores.

Las cifras exactas son difíciles de obtener porque 23andMe sigue siendo una empresa privada, pero según las estimaciones, recaudó alrededor de US$790 millones, lo que le da una valoración de US$2.500 millones.

Uno de los primeros inversores fue el gigante de internet Google, que invirtió US$3,9 millones en 2007.

En ese momento, Sergey Brin, cofundador de Google, estaba casado con Anne. Se divorciaron en 2015.

Impacto

Se estima que más de 5 millones de personas en más de 50 países compraron y utilizaron la prueba 23andMe.

Además de informar a los usuarios sobre cualquier posible riesgo genético para la salud, el objetivo es utilizar los datos de ADN que recopila -sin identificadores para mantener todo en el anonimato- para ayudar a crear nuevos medicamentos y tratamientos.

Para conseguir este objetivo, la empresa firmó un acuerdo de investigación y colaboración de 4 años con el gigante británico GlaxoSmithKline, en julio.

Anne dice que, si bien las pruebas no pueden realizar milagros -bromea diciendo que “no sabrás el día que vas a morir”-, pueden “hablarnos sobre los factores de riesgo”.

“Nuestra expectativa de vida es esta hermosa interacción entre con lo que hemos nacido y cómo vivimos. Nuestro entorno desempeña un papel importante en nuestra salud”, opina.

Bradley Marin, profesor de informática biomédica en la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, dice que las empresas como 23andMe cada vez se toman más en serio.

“(Inicialmente) la mayoría de los servicios prestados se enfocaban en aprender sobre los rasgos y la herencia ancestral de uno mismo”, explica.

“Con el tiempo, el enfoque se ha desplazado más hacia el descubrimiento de parentescoy los servicios de diagnóstico, lo que está cambiando la dinámica, haciendo de estas empresas menos una novedad y más una tecnología que tiene el potencial de ser bastante perturbadora”.

En el día a día, Anne dice que le gusta ser jefa de sus 500 empleados.

“No solo me gusta saber el trabajo que están haciendo, también quiénes son”.

Al igual que sus dos hermanas, Anne sigue sus pasiones.

“Las tres disfrutamos mucho de nuestro trabajo y sentimos que estamos contribuyendo al mundo”.

 

Esta nota originalmente se publicó en bbc.com

 

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