Cuando la barcelonesa Mariona Isach llegó esta primavera al Hospital Vall d’Hebron para parir, el feto estaba en una mala posición: la cabeza del futuro bebé estaba mirando hacia arriba, lo que suponía que, si no se corregía esa postura incorrecta, sería necesario realizar una cesárea o utilizar fórceps en un parto que no se libraría de ser instrumental, el extremo más preocupante para las gestantes.

De las diez horas que la joven invirtió en el paritorio, dos las pasó con un nuevo cojín postural para embarazadas que rectifica la posición incorrecta del feto en el parto. Al cabo de los 120 minutos en los que probó el cojín, el feto dio la vuelta necesaria que permitió a Mariona tener un “placentero” parto vaginal del que nació su primer hijo, Jordi, de siete meses de edad al día de hoy. Como “extraordinaria” ha descrito Mariona su experiencia con el cojín presentado esta mañana a los periodistas en el centro hospitalario.

No existía hasta ahora ningún cojín de este tipo para corregir posturas inadecuadas del feto. Vanessa Bueno, matrona de la sala de partos de Vall d’Hebron, es la profesional que ha ideado y diseñado el cojín para embarazadas que enmienda la posición incorrecta del feto en el parto, que es capaz de reducir en un 15% las cesáreas y que también facilita el descanso de las gestantes en el último trimestre. “Es un instrumento utilizable en todas las salas de parto que llega en un momento en el que en el 40% de los partos los fetos miran hacia arriba y la madre no logra llegar a dilatar”, explica la matrona.

Las mujeres, tumbadas de lado, se colocan el instrumento entre las piernas para abrir el diámetro de la pelvis y provocar la rotación interna de la rodilla de la pierna superior. De esa manera, el parto puede ser vaginal, y no instrumental, porque el cojín ayuda a girar la cabeza del feto hacia abajo porque éste encuentra más espacio.

A disposición de cualquier embarazada

Unas 120 mujeres embarazadas han usado el cojín durante dos meses de pruebas en el centro hospitalario barcelonés. Actualmente, son tres las gestantes que están utilizando un objeto de espuma que se recomienda usar no solo en la sala de parto sino también en los tres últimos meses de embarazo.

El cojín de Vanessa Bueno, denominado EasySims, no está aún al alcance de todas las embarazadas. La intención de la matrona es que el proyecto, aún en fase inicial, pueda ser comercializado para que llegue a los hogares. “El hospital ayudó en el diseño, mientras que la empresa Stimulo se ocupó de su fabricación y también del diseño”, ha indicado la matrona.

Fuentes de Vall d’Hebron han expresado que cualquier mujer que necesite mejorar su trabajo de parto, ya sea porque precisa abrir más la pelvis o porque el feto no está en la posición adecuada, tiene el cojín a su disposición en las instalaciones.

Ensayo clínico

Es en la sala de partos, con la gestante empezando ya a dilatar, donde se sabe que un feto trae una mala postura. “Que su parto pueda no ser vaginal es lo que más preocupa a las embarazadas”, refiere la matrona. “El parto será más rápido y más fácil gracias a la corrección de la posición del feto durante la preparación”, añade.

El origen del invento de Vanessa Bueno se encuentra en un ensayo clínico de la propia matrona para facilitar la rotación del feto durante el parto cuando se produce una mala posición. La postura adecuada es la de decúbito lateral (tumbada de lado) con la pierna superior paralela a la inferior y la rodilla girada hacia el interior.

Los resultados de una prueba, con una litera donde la mujer elevaba la pierna, mostraron que había más partos vaginales, que las cesáreas bajaban un 15% y que descendían también tanto la morbididad materna y fetal como la estancia hospitalaria porque se producían menos complicaciones.

Decúbito lateral

Asimismo, el cojín beneficia el descanso de cualquier embarazada durante el último trimestre de gestación. “Decúbito lateral es la postura recomendada, ya que mejora la oxigenación del feto y reduce las bajadas de tensión maternas”, apunta Bueno.

“El cojín es idóneo para conseguir y mantener muchas horas esta postura, puesto que evita molestias”, completa la matrona, que subraya que el instrumento es útil también para gestantes cuyo feto está bien orientado porque, al provocar la apertura de la pelvis, éste tiene más espacio para salir.

Mariona, la barcelonesa que probó el cojín en la sala de partos antes de dar a luz a Jordi, celebra haberlo utilizado. Su única pega es no haber contado antes con el instrumento: “Ojalá hubiera tenido también el cojín en casa. Dormí mejor durante esas dos horas en el hospital con el cojín que los tres meses previos en mi cama”.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Mundo

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