El Boeing 787-8 Dreamliner, que fue utilizado por el expresidente Enrique Peña Nieto, comenzó su rodaje cerca de las 10:40 horas de este lunes

El avión presidencial TP01 José María Morelos y Pavón, despegó a las 11:00 horas desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) con destino a San Bernardino, California.

El Boeing 787-8 Dreamliner, que fue utilizado por el expresidente Enrique Peña Nieto, por dos años 10 meses para sus viajes, comenzó su rodaje cerca de las 10:40 horas desde el que fuera el Hangar Presidencial.

Sin ninguna ceremonia por parte de alguna autoridad federal o personal de las instalaciones, el avión continuó su rodaje hasta la pista 5 derecha del aeropuerto capitalino.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Aterrizará en California

El avión aterrizará en el Aeropuerto de Logística de San Bernardino, California, por personal de la Fuerza Aérea Mexicana, que se encargará de su custodia y mantenimiento, éste último en apego estricto a las recomendaciones del fabricante.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

El secretario de Hacienda, Carlos Urzua informó que además de la enajenación del avión presidencial Boeing 787-José María Morelos y Pavón, el gobierno federal también enajenará 60 aviones y 70 helicópteros, que serán puestos a la venta y para transparentar el proceso se pidió la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Carlos Urzua quien se negó a dar detalles del proceso de venta de la aeronave, dijo que Banobras fue el adquirente del avión, la secretaria de Hacienda la arrendataria y la Secretaría de la Defensa Nacional la usuaria.

Detalles del avión

El avión fue adquirido en noviembre 2012 mediante contrato de arrendamiento y fue utilizada por el expresidente Enrique Peña Nieto desde el 2016.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

La aeronave tiene 57 metros longitud, cuenta con capacidad máxima de 80 pasajeros y estuvo en funciones 2 años 10 meses y realizó 214 operaciones recorriendo alrededor de 600 mil kilómetros.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Sol de México

Compartir

Dejar respuesta