Una avería en el acelerador de la nave Soyuz MS-10 poco después de su despegue hacia la Estación Espacial Internacional ha provocado que la nave haya tenido que realizar aterrizaje de emergencia en Kazajistán. Los tripulantes están vivos, pero han estado sometidos a una aceleración de 6G.

Los astronautas, que ya han sido sacados de la cápsula que aterrizó en medio de la estepa kazaja, han sido trasladados al hospital para someterlos a los pertinentes exámenes médicos.

La Soyuz-FG despegó a las 11:40 (hora de Moscú) desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, y estaba previsto que llegara a la EEI seis horas después de su lanzamiento. La misión Soyuz MS-10 está integrada por el cosmonauta ruso Aleksei Ovchinin y el astronauta estadounidense Nick Hague.

“En el momento del despegue de la nave Soyuz MS-10, sucedió algo inusual. Los sistemas de emergencia se activaron”, anunció Roskosmos en un comunicado.

La nave Soyuz que transportaba a los dos hombres para una misión de seis meses en la estación orbital sufrió un problema unos dos minutos después del despegue.

Problema de lanzadoras, dos minutos 45 segundos”, anunció con calma Alexéi Ovichinin, comandante a bordo del cohete Soyuz, durante la retransmisión en directo del despegue.

“Hubo un problema con el motor unos segundos después de la separación del primer nivel” de la nave, informaron los comentaristas de la NASA.

Cuatro helicópteros Mi-8 despegaron de aeropuertos kazajos para buscar a los dos astronautas, según informan medios militares rusos. Los mismos medios ya han informado que la tripulación están en “buenas condiciones, teniendo en cuenta las fuerzas gravitatorias que han tenido que soportar”.

Al parecer, la cápsula en la que se encontraban los dos tripulantes fue eyectada de manera automática por el sistema de seguridad, lo que garantizó que su vida no corriera peligro.

Para Hague, que se unió al cuerpo de astronautas de la agencia espacial estadounidense en 2013, es la primera misión espacial, mientras que para Ovchinin es el segundo vuelo después del que hizo en 2016, donde permaneció 172 días.

Estaba previsto que la nave diese cuatro vueltas a la Tierra para acoplarse seis horas después a la EEI (Estación Espacial Internacional) para, dos horas después de su llegada, abrirse las compuertas y unirse a los tres miembros que se encuentran en la estación.

“Gran susto hoy en Baikonur -cosmódromo ruso- y el resto de centros de control de la Estación Espacial: ¡el cohete que llevaba dos nuevos tripulantes ha fallado!”, ha señalado en su cuenta de Twitter el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque. “Por suerte el sistema de salvamento ha funcionado, están bien y han hablado por radio”.ha subrayado que el estado de ambos cosmonautas “es bueno”.

 

Conformación de El Mundo

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