En el año tras la caída de Harvey Weinstein y el surgimiento del movimiento #MeToo, las mujeres en Hollywood todavía están procesando y evaluando lo que ha cambiado, si es que algo ha cambiado, en su industria. Desde el tipo de guiones que leen, hasta el aumento de oportunidades.

Algunas dicen que las cosas han cambiado bastante, mientras que a otras les cuesta trabajo encontrar una verdadera diferencia que pueda atribuirse al despertar cultural y al discurso que hubo el año pasado. Podría decirse que si hay más proyectos escritos y dirigidos por mujeres o narrativas paralelas al #MeToo posiblemente no sea por el #MeToo, sino por la combinación de otros factores.

“Creo que en general ha habido un cambio, pero no creo que un año sea suficiente para ver el efecto real de este movimiento”, dijo Juliet Berman, encargada de desarrollo en Treehouse Pictures, productora de la comedia romántica de Netflix “Set It Up”.

No es difícil encontrar películas que parecen hablar directamente del #MeToo. Este verano se estrenó “Oceans 8” con un elenco totalmente femenino y le fue bien en la taquilla. La película independiente “Eighth Grade” tiene una escena inquietante entre una chica de 13 años y un niño en un auto. Aunque ambas van acorde al momento, también estaban en preproducción antes de que el New York Times escribiera su primer artículo sobre Weinstein en octubre.

Los financiadores han buscado más propuestas de proyectos encabezados por mujeres en años recientes, no por el #MeToo, sino porque ha quedado demostrado que es un buen negocio con el éxito innegable de películas como “Wonder Woman”, que también se estrenó meses antes de la caída de Weinstein. Hollywood va a donde está el dinero.

Kristen Stewart ha notado un mayor interés en las historias enfocadas en mujeres en el último año, aunque señala que hay una cierta hipocresía.

“Creo que muchos guiones que probablemente existían por mucho tiempo ahora están siendo encajonados de nuevo”, dijo la actriz, quien trabaja en su ópera prima como directora. “Creo que es algo que estoy totalmente dispuesta a aprovechar, pero tienes que estar consciente de ello para poder reírte un poco y después usarlo a tu favor. Hay gente que hace cinco años habría dicho ‘no, no, no’ y ahora dice ‘es una historia femenina hermosamente empoderada y creo que estarías súper en ella’ y dices ‘genial, dame dinero para hacerla’”.

Por años los estudios académicos han señalado la falta de representación de mujeres en el cine frente y detrás de las cámaras. Un reporte de la iniciativa de inclusión Annenberg de la Universidad del Sur de California en julio concluyó que no hubo un progreso significativo hacia la igualdad entre las películas más taquilleras en la última década.

Quienes trabajan a nivel de guion no han, en general, visto ningún cambio significativo, más allá de que los guionistas hombres escriban más personajes femeninos. Eso parecería un progreso en una industria que tiene antecedentes deplorables de representación, pero surge con un pequeño detalle: podrán ser personajes femeninos, pero eso no garantiza que tengan matices o estén bien escritos.

“Muchos guionistas hombres siguen siendo malos para encontrar las motivaciones de sus personajes femeninos”, dijo Kate Hagen, directora de comunidad para The Blacklist, que revisa los mejores guiones sin producir en Hollywood. “También tenemos muchos guionistas que, si es un guion de acción y una mujer está buscando vengarse, no pueden pensar en otro motivo fuera de la muerte de un hijo o de un esposo, o que haya sido violada”.

Un sondeo que realizó Hagen el año pasado encontró que solo 29% de los guiones más populares sin producir con protagonistas femeninas pasaban la prueba de Bechdel, la cual requiere que una película tenga dos personajes femeninos con nombre propio hablando entre ellas de algo que no sea un hombre. La encuesta también encontró que los hombres retratan en sus guiones la violencia sexual más que las mujeres.

Aunque aún hay trabajo por hacer en cuanto a los guiones, algunos dicen que las mujeres están siendo consideradas para más trabajos de dirección.

“Veo que las listas de directores incluyen más mujeres”, dijo Susan Johnson, quien dirigió ‘To All The Boys I’ve Loved Before’. ”No sé para qué están siendo contratadas, pero definitivamente están siendo más consideradas, lo cual es un pequeño avance”.

Agregó que el tipo de material que le ofrecen todavía es “muy estereotípico… son comedias románticas, comedias y demás”. Todavía le sorprende que Ocean’s 8 haya sido dirigida por un hombre.

Johnson y muchas personas más consideran que se están haciendo más esfuerzos en la televisión, donde no solo las prácticas de contratación favorecen a las mujeres y a los grupos menos representados, sino que muchos han abordado el tema de #MeToo de frente en sus historias, desde The Unbreakable Kimmy Schmidt hasta Younger y The Bold Type.

Esto no quiere decir que las películas no verán cambios inspirados en el #MeToo, sino que simplemente requieren de más tiempo. Y la primera ola de cambios tangibles quizá esté en el horizonte.

Michelle Williams estaba filmando la cinta de superhéroes Venom en octubre pasado, al principio de este terremoto cultural. No solo se dio cuenta de que el plató había cambiado al convertirse en un espacio profesional sin insinuaciones ni “toqueteos ligeramente inapropiados”, sino que también sintió más valor para cambiar o agregar diálogos que empoderaran más a su personaje y así asegurar que la película se sintiera de la era del #MeToo.

“Mi personaje tenía este diálogo en la película en el que dice ‘te amo, pero me amo más a mí misma’”, dijo Williams. “Yo quería realmente esa dignidad y esa capacidad para ponerte de pie y decir ‘no permitiré nada de ese comportamiento’”.

Y a pesar de esto su amiga y colaboradora frecuente, la directora Kelly Reichardt (“Certain Women”), todavía enfrenta problemas.

“Se supone que este sería el año de la mujer”, dijo Williams. “Y no pudo lograr que financiaran su película”.

Con investigación de Excélsior

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