El joven delantero francés Kylian Mbappé ha brillado en la Copa del Mundo con su velocidad y sus goles. En su barrio natal, Bondy, ubicado en los suburbios al noreste de París, existe un orgullo inmenso por sus hazañas.

El delantero de 19 años, que anotó dos tantos en el triunfo 4-3 de Francia sobre Argentina, es una figura conocida en el suburbio donde creció jugando en el AS Bondy.

“Kylian estaba por delante de todos”, recuerda Jean-MarcGoue, profesor de educación especial en un barrio que tiene una gran población de inmigrantes de África.

El joven, que se unió al AS Mónaco a los 14 años, nunca perdió contacto con sus raíces o dejó que el éxito se le subiera a la cabeza, incluso después de ser transferido al PSG en 2018 por 170 millones de dólares. Según sus cercanos, en esto fueron clave su padre, originario de Camerún, y su madre, una jugadora de balonmano de Argelia.

“Es fácil que la fama se te suba, pero Kylian es diferente”, dijo Goue. “Él sabe de dónde viene gracias a su familia; es un orgullo para los niños en Bondy, un modelo”.

Para los niños de la localidad, Mbappé es la prueba de que todo es posible. Mickael Ichkhanian, exjardinero del estadio Leo Lagrande (donde Mbappé debutó), dijo que la comunidad tenía la suerte de que surgiera alguien como Kylian.

“El que venga del 93, que a menudo es retratado negativamente por los medios, nos pone aún más orgullosos”.

 

Con información de Excélsior

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