Mientras en miles de hogares se preparan para festejar la navidad, en Tultepec hay tristeza, incluso las posadas se convertido en rosarios, para recordar a sus amigos y familiares que perdieron la vida en las explosiones del mercado de San Pablito

La mayoría solo espera acudir a la misa de la noche para dar Gracias a Dios porque siguen vivos.

La romería que se acostumbraba en los mercados no estuvo presente, la alegría que recuerdan existía en las calles porque era navidad no se siente, hay dolor, “el pueblo esta triste estamos de luto”, aseguran las amas de casa.

En por lo menos 15 hogares del centro de Tultepec, hay moños negros en señal de duelo, pues son comerciantes de pirotecnia y vendían en el mercado el día de las explosiones.

En esos hogares de la calle Nicolás Bravo, solo habrá rosarios, para recordar a las mujeres y niños que perdieron la vida.

Mientras que en las casas tampoco habrá grandes fiestas “Bueno lo pasamos de todas maneras en familia estamos muy tristes por lo que paso, fue un accidente y una tragedia que nadie se esperaba “.

Tultepec todavía es un pueblo de usos y costumbres, por lo que en las posadas los vecinos decidieron llevar a cabo rosarios para recordar a sus difuntos

«Se ora incluso en las posadas a las que hemos asistido ya no se hace a manera de posada son de rosario de difunto, incluyendo la posada tradicional”.

Las cenas navideñas ahora se convertirán en una comida sencilla, pues aseguran no tienen ganas de una celebración.

Así los mercados están solos, los comerciantes aseguran que la venta este día cayó, “venían y compraban los romeritos, el lomo y ahora son muy pocos, a la gente le da pena festejar porque al lado de su casa hay un difunto”, señaló Jorge Carnicero.

«Nosotros la vamos a pasar lo más sencillamente posible estamos con los hermanos en el dolor. El día de hoy lo vamos a festejar como un día normal porque se siente mucho dolor mucha tristeza, pues ahora sí que lo sentimos muchos por todo lo que paso, pues si lo sentimos.”, señaló Yolanda, vecina de Tultepec.

Las calles se ven solas, algunos acuden a la malla que rodea el mercado de San Pablito para observar con tristeza lo que quedó de sus negocios y afirman que perdieron todo y ahora no tienen que celebrar.

Muchas familias también se preparan para ir por la noche a la misa para arrullar al niño Dios y dar gracias porque salieron vivos de la tragedia.

«En mi persona hoy hacer mi comida normal no siento ganas hoy de convivir como en otros años, para mi es para darle gracias a Dios porque estamos vivos y nuestros seres queridos también”, señaló Juana, vecina de Tultepec.

Con información de Excélsior.

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