Dos veces ha sido elegido Michael Bradley, capitán de la selección de Estados Unidos, a lo largo de esta semana, para hablar con los medios de comunicación. En ambas, manifestando su respeto hacia el equipo mexicano y transmitiéndole toda su confianza a los jóvenes que han sido llamado por el técnico Jürgen Klinsmann, para cubrir las ausencias de Landon Donovan y Clint Dempsey.

«Tenemos un gran respeto por los jugadores mexicanos. Siempre nos hemos enorgullecido de jugar contra ellos, porque provocan que demos lo mejor. Debemos hacer la mismas cosas que hemos estado hablado. Cuando silbe el árbitro, buscar ser un muy buen equipo, seguir adelante con nuestro propósito. No será un partido cómodo si hacemos las cosas como a ellos les gusta.

Nuestra iniciativa debe ser clara desde el comienzo del juego. México tiene muy buenos jugadores, con un grupo que mezcla la juventud y la experiencia. Si nosotros logramos algo parecido, con nuestras capacidades tácticas y atléticas, vamos a plantearles un buen enfrentamiento”, afirma.

Bradley coincide con su compañero Alejandro Bedoya en la petición de tranquilidad para sus aficionados. “Espero que hagan lo que hacen siempre, pero con respeto, sean estadunidenses o mexicanos. En este estadio, todos merecen lo mismo. Será un gran espectáculo deportivo”, subraya.

En las eliminatorias de la Concacaf, Alejandro Bedoya, seleccionado estadunidense de origen colombiano, no encuentra una rivalidad parecida a la que tienen contra México.

«Todos quieren ser parte de este partido”, reconoce, a pesar que las cosas pasen a niveles equivocados. Entre ellas, menciona el grito de “ehh… puto”, que ha sido característico de los aficionados mexicanos.

«Uno no quiere escuchar las cosas negativas que se dicen de cada uno. Como la palabra que usan algunos mexicanos, que empieza con la P. No la tengo que repetir. Uno no quiere escuchar cantos que mencionen muros o cosas por el estilo. Eso no se necesita en nuestra casa. Se vive con mucha pasión, por eso queremos ganarle a México. Si es 2-0, mejor. Si no, intentaremos hacer más goles”, comenta.

Después de las elecciones presidenciales, el mediocampista considera que ha habido comentarios en los que nada tiene que ver el futbol con la política.

«Quieren politizar este juego, yo creo que no debe ser así. Es una gran rivalidad y no hay nada como vencer a México, pero somos dos equipos competitivos nada más. Los aficionados vendrán solamente a apoyarnos. Ojalá que se respeten unos a otros, que no pase nada fuera del campo”, confía.

Con información de Excélsior.

Compartir

Dejar respuesta