Cada año, 800 millones de piezas de plástico, bolsas y pet contaminan ríos, mares y drenajes de Oaxaca creando contaminación de todo tipo; Oaxaca está entre las entidades que no han prohibido estos objetos. Los oaxaqueños utilizan en promedio unas 200 bolsas de plástico para acarrear las despensas o transportar alimentos, sin preocuparse por los problemas que representa para la salud misma y la contaminación que se provoca al medio ambiente, dijo el regidor capitalino Eduardo Reyes Santiago.

A 10 meses de que propusiera iniciar una campaña de concientización sobre el impacto negativo que originan las bolsas de plástico que se utilizan al realizar compras en mercados y supermercados, señala que es tiempo de fortalecer esta campaña.

“Afortunadamente algunas misceláneas y negocios de prestadores de servicios han hecho caso y utilizan bolsas de papel o piden a sus clientes que utilicen bolsas de mandado”, señaló.

Sin embargo dice que es urgente que los comerciantes y los consumidores, coadyuven a reducir los problemas de contaminación evitando el uso de bolsas de plástico.

“Y también los envases de plástico y recipientes de PET, porque son el principal problema de contaminación en Oaxaca”, indicó.

EXIGEN PROHIBIR BOLSAS DE PLÁSTICO

Tras indicar que en capitales de otras entidades, como Querétaro, ya se prohibió el uso de bolsas de plástico en negocios, el ambientalista Edmundo Arango dijo que la misma ciudadanía debe hacer conciencia sobre la importancia de reducir el consumo de bolsas de plástico.

“Cada persona llega a usar alrededor de 5 kilos de bolsas de plástico al año y la mejor manera evitarlo es que la ciudadanía entienda los problemas de contaminación que se generan”, anotó.

“Tenemos que hacer algo para terminar con el abuso del uso del plástico”, anotó.

La dirigente de Apoyo Solidario Ciria Ortega dijo que es común que las bolsas de plástico se utilicen para transportar alimentos. Señaló que los efectos que tienen los azucares, las sales, las grasas y el mismo calor de los alimentos provoca que las dioxinas cancerígenas terminen en el estómago de quien consume esos alimentos.

Dijo que inconscientemente los padres de familia utilizan hasta loncheras de plástico para enviar alimentos a sus hijos a las escuelas. Por ello, recomienda volver a materiales tradicionales que no pongan en riesgo la salud de las personas.

Jennifer Martínez, ama de casa y empleada de una miscelánea, señala que las bolsas de plástico que originalmente fueron utilizadas para transportar productos industriales, ahora sirven para uso doméstico y ello genera no solamente contaminación, sino también problemas de salud.

“Hay vasos y plastos que se utilizan en las fiestas o en la venta de alimentos para llevar que todavía se pueden ver como empaque de productos de línea blanca, entre ellos refrigeradores, estufas y hasta televisores”, anota.

Por ello, recuerda la importancia de retomar costumbres ancestrales, como el uso de papel y productos naturales para transportar alimentos.

Además, recuerda que los ríos y arroyos están contaminados de productos que se arrojaron en bolsas de plástico”, señala.

La artesana Dominga Hernández señaló que desde hace varios años los utensilios de barro empezaron a ser sustituidos por el plástico para transportar alimentos.

“Ahora hasta las señoras que venden memelitas llevan alimentos en envases de plástico. Antes las cazuelitas eran una tradición. Sin embargo poco a poco empezamos a perder esas costumbres”, dijo.

También indicó que la venta de artículos de plástico es excesiva y que ahora es fácil conseguir todo tipo de recipientes a costos económicos, pero que al final causan un daño enorme al medio ambiente.

Reconoció que no es fácil convencer  la ciudadanía de abandonar su uso de un momento a otro, “oero sí podemos hacer conciencia y convencer cada vez a más personas que utilicen sus propias bolsas del mandado”, puntualizó.

URGE REDUCIR LA CONTAMINACIÓN

En septiembre del año pasado, el regidor de Seguridad Pública y Tenencia de la Tierra, Eduardo Reyes Santiago, alzó la voz y pidió en el Cabildo capitalino iniciar una campaña para reducir el uso de las bolsas de plástico.

Apuntó que cuando los consumidores acuden a los supermercados, les entregan muchas bolsas de plástico sin pensar en la contaminación que se genera en la capital.

“Las bolsas de plástico generan la mayor contaminación del medio ambiente. Tenemos que empezar por generar conciencia y evitar que se abuse de las bolsas de plástico”, anotó.

También recomendó que a nivel de instituciones educativas se convenza a las nuevas generaciones de cuidar el medio ambiente y de empezar por no abusar de los mismos contaminantes.

Reyes Santiago, junto con un grupo de ciudadanos y dirigentes de organizaciones ambientales, realizó el mes pasado una campaña de recolección de bolsas de plástico y basura en inmediaciones del río Atoyac.

Insistió en la urgencia de que todos los oaxaqueños reduzcan de manera importante el uso de bolsas de plástico.

También señaló que los comerciantes y prestadores de servicios deben iniciar una cruzada a favor del uso de bolsas de mandado tradicionales..

Sobre el tema también se pronunció el ambientalista Nasario García Ramírez, quien señaló que en temporada de lluvias, las bolsas de plástico son las que más abundan en el sistema de drenaje y en los canales de desagüe y que al final son las que provocan encharcamientos e inundaciones.

Expuso que cada año se pide a la ciudadanía no utilizar las coladeras como basurero, porque siempre que se arrojan desechos a los registros y bocas de tormenta, las bolsas de plástico se convierten en trampas de basura que provocan acumulación de agua y, por consiguiente, encharcamientos y riesgos de inundación.

La campaña de García Ramírez para terminar con la contaminación del agua, el aire y el suelo es permanente, porque uno de los problemas más graves a los que se enfrentan autoridades, ambientalistas y ciudadanía es a la contaminación por plásticos.

Para el ecologista Alfonso Vásquez, la utilización de bolsas de plásticos y todos aquellos productos elaborados con PET tiene que erradicarse.

Por ello, reiteró la propuesta de separar la basura e indicó que a nivel municipal existe la propuesta desde hace varios años, la cual no se ha podido concretar.

“Lo más recomendable sería hacer la separación de la basura en el hogar y utilizar el servicio de recolección de manera eficiente para reducir la contaminación”, anotó.

Anotó que la calidad del suelo se deteriora por este tipo de contaminantes y que lo mismo pasa en ríos y arroyos, donde bolsas y envases de plástico incrementan la contaminación.

La ciudadanía tiene que reducir el uso del plástico en su vida diaria. “No es difícil utilizar bolsas de mandado que pueden reutilizarse”, indicó.

La ambientalista Soledad Suárez, dirigente de la organización Por Un Mundo Mejor, reconoció la importancia de impulsar una iniciativa que prohíba el uso de las bolsas y recipientes de plástico.

“Sin embargo, el esfuerzo tiene que venir de la misma ciudadanía. Si cada uno de nosotros acude al supermercado o a la miscelánea con su bolsa de mandado, contribuirá en mucho a reducir el uso del plástico”, apuntó.

“El reto es enorme para las autoridades municipales, pues la mayoría prefiere ignorar el problema”, señaló.

Puntualizó que el uso de bolsas de mandado, elaboradas por artesanos, es una excelente opción para disminuir en Oaxaca el uso de bolsas de plástico e insistió en la urgencia de sancionar a quienes abusan de materiales que ponen en riesgo la salud de la población y el medio ambiente.

El ambientalista Alfonso Vásquez concluyó que lo más recomendable es utilizar bolsas biodegradables producidas con materiales naturales que no dañan el medio ambiente.

Dijo que la mejor forma de fomentar las bolsas biodegradables es comprometiendo a los dueños de centros comerciales, misceláneas y pequeños negocios a que inviertan en este tipo de bolsas.

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