El exceso de gasto corriente, los pocos recursos que se destinan a la inversión y un bajo nivel de ingresos tributarios como porcentaje del PIB pone a México como un país con finanzas públicas débiles, consideró Rodolfo Campuzano.

El exceso de gasto corriente, los pocos recursos que se destinan a la inversión y un bajo nivel de ingresos tributarios como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) pone a México como un país con finanzas públicas débiles, consideró Rodolfo Campuzano, director de estrategia y gestión de portafolios en Invex.

“Tenemos unas finanzas públicas estructuralmente débiles porque no hay un gasto de inversión creciente, hay un exceso de gasto corriente que no influye sobre el crecimiento económico y seguimos teniendo una recaudación menor a la de países de la OCDE e incluso de Latinoamérica”, expuso luego de presentar las Perspectivas 2018 para la economía mexicana.

A su parecer hubo una apuesta fallida por parte del gobierno en el sentido de que las reformas iban a generar mayor crecimiento económico por arriba del 5%; además adoptó una estrategia de mayor endeudamiento y de una mayor recaudación que al final sólo sirvió para mitigar el impacto de los bajos precios del petróleo.

“La reforma fiscal no fue mala, sirvió sólo para compensar la caída en los ingresos petroleros (…) Esta administración prometió mover a México y no lo hizo. Estamos creciendo a tasas que teníamos desde hace varios años”.

Apuntó que para este año Invex prevé que la economía mexicana presente un crecimiento promedio de 2.2%, un ligero incremento respecto del 2017, que estiman presente un avance de 2.1 por ciento.

Campuzano abundó en que el siguiente gobierno que llegue debe mejorar la estructura de las finanzas públicas, sobre todo en la parte que se destina a la inversión y al gasto corriente.

“Hay una deficiencia estructural es las finanzas públicas que se debe arreglar (…)Vemos que en las campañas electorales se habla del tema muy por debajo del agua, pero tiene que haber cambios estructurales”.

Expuso que, si bien para este año se tendrán finanzas públicas con un superávit primario, hay presiones como el pago de pensiones que cada año representarán un mayor costo para el erario público.

Inflación cerrará en 4%

El director de Invex comentó que, para el cierre de este año, están previendo un promedio de 4.5%, la cual se ubica por arriba del objetivo del Banco de México (Banxico) de 3 +/- 1.

“Vemos una menor inflación que el año pasado y menor incertidumbre. La inflación va a tener una tendencia descendente. Consideramos que habrá eventos estacionales que generan una mayor estabilidad en inflación y tipo de cambio”.

Para el tipo de cambio expuso que están previendo cierta volatilidad por las elecciones presidenciales el próximo mes de julio, por lo que prevén un promedio de 18.50 pesos el dólar.

“El tema de las elecciones es muy incierto, no es el momento de preocuparnos por nuevas políticas, si no ver si en el segundo semestre se tendrá un resultado conflictivo o no reconocido por los otros y eso genere incertidumbre”.

Si hay un ganador que sea reconocido, en el segundo semestre su discurso va a ser muy pro mercado y conciliador, advirtió.

Con Información de El Economista

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