Todo parece indicar que la ciudad de Reynosa tendrá Liga de Ascenso MX a partir del Apertura 2018: sería la franquicia de Alebrijes de Oaxaca la que estaría aterrizando en tierras tamaulipecas, donde el gobernador de ese estado otorgaría todas las facilidades para la llegada de la división de plata a tierras fronterizas.

 

Así los rumores que circulan en redes sociales, aunque el equipo de Alebrijes se mantiene firme en Oaxaca. Al menos es lo que señaló Federico Velasco, quien estableció que la semana pasada se entregó la certificación del equipo para aspirar en lo siguiente al ascenso.

 

Mientras en un medio de carácter nacional se establece que Alebrijes estará jugando en Reynosa, directivos de Alebrijes niegan el hecho y señalan que Santiago San Román se encuentra tomando un descanso, por lo cual no ha fijado su postura.

 

“El tema del aforo del estadio cambió, ahora se requiere 15 mil asientos y cumplimos con ello, se ha entregado nuestra certificación, esperamos que sea valorada y autorizada pronto, solo quedaría pendiente el tema de las luminarias, pero eso se puede cubrir de manera posterior”:

 

Velasco negó cualquier acercamiento que lleve al equipo a Reynosa y estableció que con el gobierno del estado de Oaxaca se tienen trabajos muy adelantados y el equipo se encuentra firme en el estado.

 

“De Reynosa no sabemos nada, ni os hemos acercado ni ellos nos han hecho alguna propuesta, en el pasado apareció una nota que nos ligaba a Saltillo y la aclaramos en su oportunidad, se trataba de llevar a un filial y no al primer equipo”.

 

Finamente, el directivo estableció que al término del juego contra Tapachula, Santiago San Román partió a la capital del país, donde estará dos semanas sin contacto con el futbol.

 

Por su parte, Edgardo Avelar, jefe de prensa de la franquicia, señaló que no tienen ninguna información de mudanza y trabajan normalmente en temas del equipo.

 

‘ALEBRIJES’ COSTARON

A OAXACA 2,776 MDP

Fue en el mes de diciembre de 2012, cuando con bombos y platillos es anunciado que a Oaxaca llegaría un equipo profesional de la división de ascenso: era el grupo Tecamachalco, quien el 27 de julio del 2013 inició juegos en el estado; al poco tiempo se anunció la construcción de un nuevo estadio, que sería en la Unidad Deportiva del ITO; asimismo, se anunció la demolición del emblemático estadio Benito Juárez, lugar donde se construyó el Centro de Convenciones, actualmente ya en funciones.

Fueron las empresas ICA y Casaflex las encargadas del proyecto que comenzó la obra en las instalaciones del “Deportivo Poniente” en 2013.

La cancha de futbol profesional mide 67.83 metros de ancho por 104.92 de largo. El estadio cuenta con zonas y accesos para personas con discapacidad, servicio médico, sanitarios, regaderas y vestidores para equipos locales y visitantes, una sala de prensa, 18 sanitarios para mujeres, 16 sanitarios para hombres y 27 locales comerciales, así como un estacionamiento para 600 vehículos.

Pero la construcción fue cuestionada por el senador Benjamín Robles Montoya, quien denunció al secretario de Administración, Alberto Vargas Varela, por presuntos actos de corrupción.

El legislador en ese tiempo, exigió al funcionario que explicara “quién es el verdadero dueño de los Alebrijes Futbol Club, porque mucho se ha hablado de la familia San Román, pero la realidad es que RH Corporativo, empresa de Vargas Varela, controla la nómina de los jugadores desde los tiempos del Necaxa y Tecamachalco”.

Pero eso no fue todo, el Corporativo de Apoyo y Defensa de los Constructores Oaxaqueños (Cadco) denunció ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a excolaboradores de Gabino Cué por presuntos actos de corrupción que ascienden a 2 mil 776 millones de pesos, así como por desvío de recursos del fondo federal antipobreza Fonregión para las obras como el estadio de futbol.

El presidente del corporativo en esos tiempos, Luis Alberto Ramírez Colmenares, dijo que llevaron la queja al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, ante la evidente “protección” del gobierno de Gabino Cué, ya que la Auditoría Superior y el Congreso locales se niegan a investigar los casos”.

Los colaboradores de Cué Monteagudo denunciados son el director general de Caminos y Aeropistas de Oaxaca, Guillermo Martínez Gómez, y el jefe de departamento de licitaciones y contratos de esa misma dependencia, Humberto Juárez Vargas.

Respecto al programa Fonregión –creado con la finalidad de incrementar el índice de desarrollo humano con proyectos de infraestructura carretera, de salud o educación– el denunciante acusó que sus recursos fueron desviados para el estadio de futbol, la terminación de la cubierta de la velaria del Auditorio Guelaguetza, la elaboración del proyecto ejecutivo para la imagen urbana del bulevar Eduardo Vasconcelos al monumento a Juárez y la del proyecto del Centro de Cultura y de Convenciones.

También la delegación sindical D-II-11 del ITO se quejó de que los trabajadores que se opusieron a este despojo “han sido factor de agresiones diversas al personal mediante un clima laboral de hostigamiento y amedrentamiento para no oponerse a la instauración de un negocio privado en terrenos escolares, que por su misma naturaleza no es propicio para operaciones mercantiles y menos cuando involucra el consumo de bebidas embriagantes”.

Incluso, le recordaron al gobernador que los recursos del Fonregión son para el combate a la pobreza, no para beneficiar a empresas e intereses privados, por lo que la delegación sindical desconoció la minuta firmada por la anterior dirigencia el 30 de octubre de 2014. Argumentó que “no fue aprobada por la asamblea general de trabajadores y porque contempla un comodato a cambio de nada para el ITO, así como por el incumplimiento del gobierno del estado”.

Añadió que el gobierno se comprometió a aplicar 25 millones de pesos del Fondo de Aportaciones Múltiples; sin embargo, estos recursos correspondían al ejercicio 2013 y 2014 que se retuvieron, pese a que estaba planeado que con ellos se dotaría de agua al ITO, se abriría una puerta de acceso o donaría un autobús, cuando eso es “parte de las obligaciones de un gobierno responsable con su gobernador y no moneda de cambio para terrenos”.

El organismo sindical comentó que las autoridades prometieron una planta de tratamiento de aguas residuales, la cual no servirá al ITO sino a un estadio de uso privado y mercantil, por lo que los inconformes presentaron una denuncia ante el Órgano de Control Interno de la SEP para investigar estos hechos y la demolición de las instalaciones deportivas del Tecnológico.

Cabe recordar que el 17 de junio de 1972 –en el Decreto 67 publicado en el periódico oficial del estado– el congreso local autorizó al ejecutivo del estado construir la ciudad deportiva en uno de los terrenos rescatados con la modificación del cauce del río Atoyac.

El 12 de marzo de 1973, el gobierno federal donó al gobierno del estado dos predios para construcción de viviendas populares e instalaciones deportivas. El 18 de abril de 1974 el Instituto Tecnológico de Oaxaca tomó posesión de las instalaciones académicas.

A pesar de los decretos y de tener posesión del predio por más de 40 años, el gobierno oaxaqueño decidió construir un estadio de futbol profesional acorde a los requerimientos de la Federación Mexicana de Futbol, además de una alberca semi olímpica, con fosa de clavados, un campo de beisbol, cuatro canchas de futbol e igual número de basquetbol, así como una pista de atletismo y tres estacionamientos.

 

DOS AÑOS DE IMPUNIDAD

Ya pasaron dos años de su inauguración y hasta el momento de las denuncias presentadas, no se tiene ninguna respuesta al respecto, aunque claro está, lo que anunció el titular de Sinfra en ese tiempo, Sergio Pimentel Coello, precisó que el estadio se construyó en un área de 11.2 hectáreas con una inversión de 447 millones de pesos. De esa bolsa global, 336 millones fueron destinados para la edificación del estadio de futbol y 111 para el plan maestro de la unidad deportiva.

El estadio fue inaugurado el 27 de marzo de 2016 y el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, fue el encargado de dar la patada inaugural. Tras la inauguración oficial se celebró el partido amistoso entre los Alebrijes de Oaxaca y los Pumas de la UNAM. El partido finalizó con un empate a un gol. El anotador del primer gol del estadio fue el delantero uruguayo-mexicano Matías Brito, 3 mientras que el gol del equipo local fue del mediocampista Alberto Ramírez (al minuto 93′).

En esa inauguración del Complejo Deportivo Zona Poniente, a cargo del gobernador de Oaxaca Gabino Cué, un grupo de jóvenes colocó una manta con la leyenda: “Unidad Deportiva del ITO y para el ITO. ¡No negocio Alebrijes!”.

 

PASÓ EL TIEMPO…

El tiempo paso rápidamente, cuando un día se anuncia que el Estadio Tecnológico de Oaxaca (o ITO), hogar del equipo de Alebrijes de Oaxaca de la Liga de Ascenso del futbol mexicano, fue nominado para ganar el premio Stadium of the Year 2016, que otorga el portal especializado stadiumdb.com

La infraestructura deportiva fue construida por ICA y Casaflex. El proyecto fue iniciado en 2013 y fue finalizado en marzo de 2016, tuvo un supuesto costo total de 336 millones de pesos y tiene una capacidad para 17 mil 200 personas.

El diseño del inmueble fue inspirado en la historia de Oaxaca y se basa en el juego de pelota zapoteco ubicado en la zona arqueológica de Monte Albán, con la idea de conjuntar el pasado de una cultura milenaria con el presente a través de la adaptación a su tendencia contemporánea.

Las votaciones para el estadio del año abrieron este 30 de enero y finalizaron el 3 de marzo y aunque no ganó, sí fue nombrado y el mundo conoció ese inmueble. Esta construcción fue cuestionada por varios grupos de activistas y agrupaciones por ser llamada como una construcción con cimientos “sostenidos por corrupción”, debido a que se habían tomado fondos federales del fondo antipobreza, una acción que no fue aclarada por las autoridades.

 

TIENE YA SU HISTORIA

El equipo Alebrijes un club joven, cuyos orígenes del equipo de futbol se encuentran en el Proyecto Tecamachalco, una franquicia futbolística que se dio a conocer en el año 2000, como una escuela de futbol capaz de generar atletas profesionales.

La escuela inició con fuerzas básicas, obtuvo una franquicia en quinta división y más adelante, una en segunda. El subcampeonato de la temporada 2011-2012, propició el escalamiento del equipo a la Liga de Ascenso MX (antes Primera División ‘A’).

Si bien el lugar en Liga de ascenso estaba garantizado, faltaba una sede para el equipo, que otorgara las facilidades y apoyos para mantener un equipo en la división de plata. Finalmente, en 2013, surgió la oportunidad de jugar en Oaxaca y la directiva decidió que ahí estaba el hogar del equipo.

En su primera etapa en el Ascenso, el equipo fue la sorpresa del torneo, consiguiendo mantenerse invicto durante siete jornadas. La idea de la agrupación deportiva era replicar el éxito de los Xoloitzcuintles de Tijuana, de Grupo Caliente, quienes luego de iniciar en 2007, subieron de categoría en 2010 y se coronaron como campeones del futbol mexicano en 2011.

Siguiendo los pasos anteriores ya en la primera de ascenso o Liga MX, Alebrijes el 2 de diciembre de 2017, en un emocionante y dramático partido, el equipo oaxaqueño se consagró desde los 11 pasos.

El Estado de Chihuahua estaba atento al juego de vuelta de la final del Ascenso MX entre los Bravos y los Alebrijes de Oaxaca, el ‘FC’ quería sacarse la espina de haber perdido la final del Clausura 2017 ante los Lobos BUAP, que le negó la posibilidad de disputar un boleto a Primera División.

El juego de ida terminó 1-0 en favor de los Alebrijes, por lo que los Bravos tenían todo para revertir ese marcador y hacer por lo menos un gol, para empatar el global.

El juego estuvo inclinado del lado de Juárez, tuvo el balón casi todo el partido y Oaxaca solo aguantó agazapado, esperando un descuido del local para hacerle daño.

El gol no caía, los minutos seguían avanzando y la desesperación era evidente en los Bravos. Oaxaca se quedó con uno menos en el minuto 77 por la expulsión de Juan Manuel Rivera, pero ni así se veía por dónde Juárez podría marcar el gol que necesitaba para el alargue.

El árbitro agregó cinco minutos y la tensión crecía, hasta que una luz al final del partido iluminó a Raúl Enríquez, quien hizo un golazo de tiro libre al minuto 95, desatando la locura en un estadio completamente lleno hasta las lámparas.

El juego se fue a tiempos extra, donde los dos equipos bajaron la intensidad y alternaron el control de balón, dejando que transcurrieran los minutos para que la final se definiera desde los 11 pasos.

Pero Rodrigo Prieto no quería llegar hasta el punto penal y marcó el 2-1 al minuto 113. Todo indicaba que la final sería para los locales, pero si el dramatismo no era suficiente, Daniel Ángel Cervantes empató el marcador al 116 y enmudeció el Benito Juárez.

Los penales llegaron y ahí los Alebrijes fueron más certero y se coronaron con un marcador de 4-2, tras el empate global a dos tantos.

A pesar del título, Oaxaca no obtendrá su medio boleto el ascenso a la Liga MX, ya que no cumple con los lineamientos que exige el máximo circuito.

 

CONTINÚA LA POLÉMICA

Pese a que el promedio de aficionados que asisten a cada partido de los Alebrijes es de entre cuatro y cinco mil –cuando equipos como el Tampico Madero su promedio es de 25 mil– el estadio que se construyó tiene una capacidad para 15 mil espectadores además de tener 60 palcos.

Pero por su actuación y estar a un paso de ascender, cosa que por reglamento esta negado al equipo Alebrijes, se buscó la ampliación del estadio, pero por una o por otra, parece “inalcanzable”.

La obra registra un aforo de 17 mil 200 personas, el número de espacios reales es de 16 mil espectadores, faltan más de cuatro mil asientos y se colocarían con el crecimiento de las esquinas del estadio y la cabecera oriente.

Pero, sobre la distribución, dos mil 500 nuevos espacios corresponderían a la ampliación y levantamiento de muros de la cabecera oriente, mientras que cada crecimiento de las cuatro esquinas sería de 500 asientos, dos mil en total.

De eso aun nada, las razones son múltiples, por lo que mientras esto pasa, el tiempo no se detiene y ayer ese inmueble, ese estadio que es del Tecnológico de Oaxaca, ese estadio que lo alquilan para todos y para todo, sigue albergando a los Alebrijes.

 

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