De acuerdo con el reporte Impacto Económico del Sobrepeso y la Obesidad en México 1999-2023, el año pasado 201 mil 549 mexicanos murieron por padecimientos como diabetes, enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, y diversos tipos de cáncer, causados por el sobrepeso y la obesidad.  De manera directa la obesidad como tal causó la muerte de mil 50 personas.

Esto significa un incremento de 37% respecto del año 2000 cuando se registran 102 mil 674 fallecimientos a causa de estos males, 765 provocados por la obesidad.

Y esto cuesta. Datos de la Unidad de Análisis Económico de la Secretaría de Salud, señalan que el costo directo para tratar estos padecimientos el año pasado fue de 163 mil millones de pesos, mientras que los costos indirectos ascendieron a prácticamente 79 mil millones de pesos por ingresos perdidos por ausentismo laboral del trabajador enfermo, subsidios de corto plazo, así como por pensión de invalidez y vida.

En el 2000, los costos directos fueron de 88 mil millones de pesos y los indirectos de 23 mil millones de pesos

Según los resultados del estudio, la atención médica a pacientes con diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares atribuibles a sobrepeso y obesidad contribuye anualmente a 38% y 28% del costo directo, respectivamente.

Destaca el hecho de que las muertes por estos dos males ocasionan el 94% de las defunciones atribuibles a sobrepeso y obesidad.

Respecto a los costos indirectos totales generados por el número de defunciones o pacientes con alguna enfermedad derivada del sobrepeso o la obesidad, el ingreso perdido por muerte prematura contribuye con 41% y el ingreso perdido por ausentismo laboral del trabajador enfermo con 43 por ciento.

El reporte advierte que en México el sobrepeso y la obesidad, junto con el elevado nivel de glucosa en sangre y la ingesta de alcohol, representan la mayor carga de enfermedad en comparación con cualquier otro riesgo no transmisible como el uso del tabaco o el consumo excesivo de sal.

Tan es así que en las últimas tres décadas, la prevalencia ha mostrado incremento desmesurado convirtiéndose en el principal problema de salud pública en el país.

En 2008, como parte del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria que se adoptó en ese sexenio se realizó una estimación sobre el impacto financiero para el sector público de los costos directos en atención médica y costos indirectos por muerte prematura de cinco grupos de enfermedades atribuibles al sobrepeso y la obesidad.

El impacto del costo directo fue equivalente a 33% del gasto público total en atención médica del 2008.  Adicionalmente, el impacto del costo indirecto fue equivalente al 0.2% del PIB de ese año.

 

Con información de: Excélsior

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