Los pantalones son parte del estilo de vida de las personas, ya sean de gabardina o de mezclilla, y ahora la tendencia es su fabricación con botellas recicladas, lo que favorece el medio ambiente.

Cada año, de acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), llegan a los océanos y costas casi 10 millones de toneladas de material plástico de diversos tipos.

Entre estos desechos inorgánicos se encuentran las botellas de tereftalato de polietileno (PET, por sus siglas en inglés), que tardan más de 300 años en degradarse, por lo que la empresa Dickies decidió usarlos como parte de la materia prima de pantalones.

En entrevista con Notimex, el vicepresidente de ventas de Dickies de Norteamérica, Bobby Warren, destacó que 40 por ciento de la prenda desarrollada por ellos está hecha de poliéster reciclado, para dar durabilidad y resistencia, mientras que el resto es de algodón, lo que le da una textura suave.

Con esta proporción, destacó, los pantalones ofrecen a los usuarios comodidad, fuerza e innovación.

“El mayor beneficio que da el poliéster reciclado a los textiles, es la resistencia y durabilidad que añade a la tela, además de cuidar el ambiente al reciclar materiales de deshecho”, destacó Bobby Warren.

Para la elaboración de la fibra hecha con botellas de PET, de nombre Repreve, primero se trituran las botellas hasta casi su máxima división. Después, estos fragmentos de PET son transportados a los Centros de Reciclados Repreve donde son tratados, mezclados y derretidos.

“Después, los fragmentos son calentados, comprimidos y modelados a presión para formar la fibra reciclada Repreve”, expuso Warren.

Una vez terminada la producción de las fibras recicladas, se hilan las telas para terminar el ciclo de fabricación con la confección de las prendas, las cuales han sido bien recibidas por los consumidores mexicanos, pues se trata de una prenda que ayuda al medio ambiente.

“La línea ha gustado mucho (en México), ya que tiene un tacto muy agradable. Adicionalmente a la suavidad de la tela los diseños son muy actuales, hay tres cortes: relajado, regular y delgado”, dijo.

Aseguró que muchas empresas han manifestado su interés en la línea y han adquirido para sus empleados, lo cual las convierte en empresas que usan tecnologías amigables en el medio ambiente.

Consideró que esta tecnología tiene un importante futuro, por lo que en su caso continuarán explorando su uso en otras prendas para cerrar el círculo reducir, reutilizar y reciclar.

Se considera que la industria textil tiene alto impacto ambiental, por el uso de sustancias químicas tóxicas, el alto consumo de agua y energía. El uso de PET en este sector reduciría el uso de petróleo y, por tanto, la emisión de gases de invernadero.

De acuerdo con datos de 2017 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en México el consumo anual de PET es superior a un millón 300 mil toneladas, convertidas en su mayoría en botellas para agua o refresco.

En este sentido, la dependencia agrega que sólo se recupera 50 por ciento de envases de PET, sin que el resto tenga una disposición adecuada.

Con información de Excélsior

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