El presidente Enrique Peña Nieto advirtió que cancelar la reforma energética sería un retroceso e implicaría perder 800 mil empleos y 200 mil millones de dólares de inversiones comprometidas “que hoy demandan certeza”.

Además, dijo, se obligaría a los mexicanos a pagar la deuda que contrate Pemex y a cubrir 600 mil millones de dólares para recuperar la capacidad petrolera del país.

Demandó no repetir en el sector energético “errores del pasado” que generaroncrisis económicas.

“Por eso, quienes de manera fácil convocan a dar marcha atrás a la reforma energética, francamente sería condenar a que nuestro país regrese a un modelo caduco, a uno obsoleto, a un sistema que ya no funciona en ninguna otra parte del mundo”, sentenció Peña Nieto.

Lo anterior, en respuesta a Andrés Manuel López Obrador, aspirante a la candidatura presidencial por la coalición Juntos Haremos Historia, quien durante las últimas semanas ha señalado que de ganar los comicios, va a echar atrás la reforma energética.

El domingo, el tabasqueño dijo en entrevista que una de las primeras cosas que va a tratar con el presidente Peña Nieto una vez que pase la elección, “luego de nuestro triunfo”, va a ser “que detengan la distribución de contratos para que empresas particulares exploten el petróleo, que ya no se entreguen campos petroleros ni en tierra ni aguas someras, y que ya se detenga la entrega, la privatización del petróleo y la industria eléctrica”.

En agosto pasado, en Tamaulipas, el aspirante presidencial dijo que tras el triunfo de Morena se revisarán las llamadas reformas educativa, laboral, fiscal y energética: “Se cancelará las que no le hagan bien al país”, dijo.

Se defenderá con todo. Al inaugurar el Centro de Tecnologías para Aguas Profundas del Instituto Mexicano del Petróleo —que tuvo una inversión de 2 mil 100 millones de pesos—, el presidente Peña Nieto señaló que la nación esperará la vigencia de la reforma energética y, por ello, su gobierno defiende este cambio estructural “de manera denodada, entregada y apasionada”.

Explicó que quien supone que extraer petróleo es solamente hacer un pozo para extraer agua, “está mintiendo y es falso, pues sabe que no es así”, que exige del uso de ciencia y tecnología para poder extraer la riqueza que subyace tanto en el subsuelo terrestre como en las aguas profundas de los mares.

Demandó no repetir errores que mucho costaron a la economía de las familias mexicanas.

Recordó que cuando Pemex tenía el monopolio petrolero, el gobierno decidió, ante los altos precios del crudo, contratar grandes deudas para desarrollar la industria petrolera, pero al desplomarse los precios los mexicanos terminaron pagando esos pasivos.

“Y permitió desarrollar nuestra industria petrolera, con lo que no contábamos, con lo que no imaginaron quienes entonces emprendieron este modelo e impulsaron esta política, es que los precios del petróleo se iban a caer drásticamente, consecuencia de ello la deuda heredada nos llevó a tener una crisis económica”.

Al concretar esta reforma, dijo, se logró mantener la propiedad intocable del Estado mexicano y de los mexicanos sobre sus recursos naturales, y abrir al país a la participación del sector privado para que con capital privado se arriesgue en exploración y eventualmente explotación.

“Y de la renta petrolera de lo que eventualmente obtengan cuando tengan éxito esas exploraciones que lleven a cabo, buena parte será para el Estado mexicano”.

Detalló que dar marcha atrás a esta reforma es frenar inversiones por 200 mil millones de dólares, y perder 600 mil millones de dólares que demandará en los próximos 15 años poder reponer la producción petrolera.

“Esto es lo que no queremos, queremos que otros inviertan, que el sector privado invierta, que deje una importante renta para el Estado mexicano, para la sociedad mexicana, pero sean ellos quienes se arriesguen”.

Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía, afirmó que las licitaciones petroleras anunciadas para este año “hay que llevarlas a buen término y tengan la seguridad de que las llevaremos a cabo hasta concluirlas al margen de consideraciones político-electorales”.

El gobernador Miguel Ángel Yunes (PAN), dijo que en Veracruz no creen “en la industria de la reclamación, no creemos en que bloqueando caminos e incendiando pozos, Pemex y las empresas que van a venir a Veracruz, puedan avanzar. No creemos que mandando amenazas de echar abajo lo que ya se hizo vaya a avanzar el país”.

Antes, en Misantla, el presidente Peña Nieto encabezó la ceremonia oficial por el Día Mundial del Agua, donde firmó un decreto para regularizar a 80 mil usuarios de líquido potable en todo el país que utilizan este recurso de manera ilegal.

 

Con información de:  El Universal

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