Durante los primeros dos años de operación de la Cruzada Nacional contra el Hambre (CNcH), puesta en marcha por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) bajo la gestión de Rosario Robles, se cometieron diversas deficiencias y errores, de acuerdo con un análisis de la Auditoria Superior de la Federación (ASF).

En la auditoría de desempeño 258-DS, el organismo fiscalizador determinó que el programa emblemático de la presente administración federal para combatir la pobreza alimentaria, no logó cumplir con sus objetivos o no se lograron medir los avances.

Rosario Robles llegó como titular de la Sedesol el 1 de diciembre de 2012, desde el inicio de la presente administración, y el 22 de enero del año siguiente se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que estableció el Sistema Nacional para la CNcH.

El objetivo era conjuntar recursos y esfuerzos, de los ámbitos público, privado y social, para erradicar el hambre entendida como la condición de pobreza extrema alimentaria que, en ese momento, se calculó la padecían 7 millones de personas.

En la auditoría practicada a este programa, que fue presentado por la entonces titular de Sedesol, Rosario Robles, la Auditoria Superior, consideró el diseño del programa, así como la suscripción de convenios con las entidades federativas y con los sectores social y privado.

También se consideró la focalización de la población objetivo; la coordinación de programas que integran la estrategia para la atención de los beneficiarios; la incidencia de la cruzada en la erradicación de la pobreza extrema de alimentación, la economía en el ejercicio de los recursos y la rendición de cuentas.

Los resultados de la fiscalización mostraron que no existe una legislación secundaria que reglamente el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, a fin de coordinar las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, y los gobiernos locales y municipales.

La ASF determinó que la gestión Rosario Robles en la Sedesol, registró en el Sistema de Focalización para el Desarrollo (Sifode) a 6 millones 62 mil 600 de personas que serían objetivo de la CNcH.

Esta cifra representó el 84.9 por ciento, de las 7 millones 143 mil 900 personasestimadas oficialmente en condiciones de pobreza extrema alimentaria.

En la auditoría también se concluyó que, en los primeros dos años de la CNcH, la Sedesol de Rosario Robles, no sustentó que los beneficiarios del programa fueran pobres extremos alimentarios.

Tampoco se acreditó el presupuesto que se destinó a la Cruzada Nacional contra el Hambre; no comprobó en qué medida se atendieron las carencias de las personas en pobreza extrema alimentaria, y qué acción se realizó para que abandonaran esa condición.

 

Con información de: Excélsior

Compartir

Dejar respuesta