El fiscal especial Robert Mueller está estudiando los nexos entre el equipo de campaña del presidente Donald Trump y la empresa de análisis de datos Cambridge Analytica, que está bajo escrutinio después de que se conoció que usó la información de más de 50 millones de usuarios en Facebook para influir en la elección presidencial de 2016.

Los investigadores de Mueller han interrogado a exfuncionarios de campaña sobre las operaciones de datos de la campaña electoral de 2016, en particular sobre cómo recababan y usaban la información de los votantes en estados en disputa, de acuerdo con una persona con conocimiento directo de la investigación pero que no estaba autorizada a hablar del tema en público.

También han cuestionado a algunas personas del equipo de datos de Trump, que incluyen a analistas en el Comité Nacional Republicano, sobre su relación con Cambridge Analytica, de acuerdo con dos exfuncionarios de campaña.

El equipo de campaña de Trump le pagó a la firma casi 6 millones de dólares por su trabajo en 2016, de acuerdo con documentos oficiales.

Las autoridades británicas y estadunidenses investigan si Cambridge Analytica usó datos obtenidos inapropiadamente de Facebook para tratar de influir en procesos electorales, como la elección presidencial estadounidense.

Mueller fue nombrado para investigar si la campaña presidencial de Trump tuvo lazos con Rusia con el fin de influir en las elecciones y si, en su caso, el presidente ha obstruido la labor de la justicia.

Desde entonces, la campaña de Trump se ha distanciado de la empresa de datos, la cual ha sido financiada por donantes republicanos importantes, como Steve Bannon, otrora jefe de campaña y colaborador estrecho del presidente.

Hasta el momento no queda del todo claro el trabajo que Cambridge Analytica hizo para la campaña presidencial del magnate.

Esta semana, el director general Cambridge Analytica, Alexander Nix, fue suspendido después de hacer comentarios a un reportero encubierto del canal 4 de la televisión británica sobre varios servicios deshonrosos que la empresa dio a sus clientes.

Nix se reunió en algún momento con el jefe de campaña de Trump, Corey Lewandowski, para hablarle sobre los servicios que ofrecían con el análisis de datos de electores.

Lewandowski lo dejó pasar en parte porque el equipo no estaba dispuesto a invertir tanto en una firma de análisis, de acuerdo con dos personas al tanto del tema.

Cambridge Analytica se acercó entonces a los rivales republicanos de Trump, Ben Carson y Ted Cruz. Pero después de que el empresario comenzó a perfilarse como el candidato republicano, la firma nuevamente se acercó a su gente, esta vez con Paul Manafort, quien reemplazó a Lewandowski.

Con información de Excélsior

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