Con el inicio de la temporada de veda de camarón, que inició el 10 de marzo, unos 300 hombres dedicados a la pesca de altamar se quedan sin trabajo. El desaliento se apodera de los pescadores porque durante seis meses pasarán a engrosar el padrón de los desempleados. La carestía que se vive en el país llena de angustia a las familias que viven de esta actividad.

Y es que lamentablemente en Salina Cruz escasea el trabajo, “ni en la refi (la refinería), ni en el Astillero hay chamba, pero ya veremos cómo vamos a pasar estos meses, pero tenemos que buscar para la papa”, comentó un pescador.

Para sobrevivir en la temporada de veda del camarón, algunos pescadores de Salina Cruz saldrán a la pesca de escama (pescado), actividad poco redituable dado el elevado precio del diésel que rebasa los 18 pesos por litro.

En el muelle pesquero de Salina Cruz, los 39 barcos que componen la flota camaronera se encuentran amarrados, arriba de los barcos aún hay movimiento, los llamados hombres de mar checan que las redes estén reparadas, comprueban que los winches y cabos de arrastre estén engrasados, reciben el hielo y vigilan que los empleados de las hielerías lo trituren bien.

Los pescadores llegan al muelle para ver si necesitan ayudantes para hacer maniobras de habituayamiento y rehabilitación de las artes de pesca.

Cada pescador que está listo para zarpar se esmera en hacer sus maniobras, sabe que es afortunado, pocos tripulantes saldrán a la pesca de escama. Con buen ánimo se disponen a terminar el habituayamiento para zarpar antes que los vientos obliguen a cerrar el puerto.

Uno de los armadores considera que esta vez están viviendo un panorama desolador, ya que se enfrentan al elevadísimo costo del diésel y el Gobierno Federal no otorga subsidio a pesar que la pesca es una actividad que genera alimentos y es una fuente de empleos, ya que por cada empleo directo genera poco más de 20 indirectos.

Asegura que para evitar que todos los tripulantes se queden sin trabajo, hacen el esfuerzo para invertir. De la Unión a la que pertenece zarparán seis barcos, pues de toda la flota de Salina Cruz, solo 19 barcos tienen permiso para la pesca de escama.

Para un viaje de 12 días requieren de 15 toneladas de hielo triturado, a mil pesos cada tonelada. Al menos 12 mil litros de diésel. “Poco más de 250 mil pesos. Si hay suerte, al menos sacamos los gastos y alguna ganancia, la pesca es incierta.  También es posible que nos vaya bien”.

Los pescadores y armadores se animan y se apuran para sacar los barcos. Saben que el pescado se paga bien durante la Semana Santa.  El pecado de calidad alcanza los cien pesos por kilo.

Los que no se embarcan deambulan, cerca del área donde amarran las embarcaciones, con la esperanza que en el último minuto algún tripulante por alguna razón extraordinaria decida no zarpar.

Otros más ya empezaron a buscar trabajo algunos si tienen suerte serán contratados por alguna compañía, otros más se emplearán de ayudantes de albañil, o de lo que caiga, el caso es que no les falten los alimentos a su familia durante el tiempo que dura la veda.

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