La cantante Britney Spears ya no se parece a sí misma y, parafraseando el título de su exitoso segundo álbum Oops!… I Did It Again (2000), lo hizo otra vez y logró parecerse a cualquiera menos a sí misma.

La llamada ‘princesa del pop’ lució con un rostro totalmente diferente como la nueva imagen de la marca japonesa Kenzo para su campaña de primavera-verano de la colección Memento Nº 2 basada en la nostalgia.

En la campaña Spears aparece espectacular con crop tops y prendas coloridas que dejan a la vista sus abdominales muy tonificadas, pero lo que más resalta en un rostro diferente al suyo.

La rubia, madre de dos hijos varones de 12 y 11 años, Sean y Jayden James Federline, respectivamente, luce un cuerpo impecablemente esculpido en el gym, como en sus años de gloria, y, gracias a las bondades digitales del Photoshop, además luce un rostro libre de imperfecciones y también de los rasgos faciales que la identificaban.

 

 

 

Con información de: Excélsior

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