Un tribunal federal de apelaciones ratificó este martes la mayor parte de una ley de Texas contra las ciudades santuario.

Dicha norma cuenta con el respaldo del gobierno del presidente Donald Trump, como parte de una campaña contra la inmigración ilegal.

El fallo emitido por un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del 5to Circuito en Nueva Orleans permite que el estado de Texas aplique la que fue llamada por los críticos como la medida estatal de inmigración más severa en el país.

La ley permite que los agentes pregunten a la gente durante paradas de rutina si vive en Estados Unidos de forma legal y amenaza a los jefes de departamentos de policía con cárcel si no cooperan con las autoridades federales de inmigración.

El fiscal estatal de Texas, Ken Paxton, celebró el fallo con un comunicado en el que expresó que:

“A los criminales peligrosos no se les debería permitir regresar a nuestras comunidades para posiblemente cometer más crímenes”.

Con información de Excélsior

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