El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confesó este miércoles que enfrenta un dilema entre continuar la negociación de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o romperla.

Lo anterior, después de los recientes ataques del grupo rebelde contra la Fuerzas Militares y la infraestructura petrolera del país.

“Estoy en ese dilema. ¿Qué hago con el ELN? Sigo insistiendo o, como quiere la opinión pública, porque hoy la opinión pública, toda, está en favor de romper los diálogos”, afirmó el mandatario en un acto de gobierno en la caribeña ciudad de Cartagena, en el que también cuestionó la coherencia del grupo.

“¿Cuántas vidas cuesta romper los diálogos en este momento?, o ¿cuántas vidas nos vamos a ahorrar si seguimos insistiendo, pero exigiendo un mínimo de coherencia?”, preguntó.

“Nos sentamos con ellos (los guerrilleros del ELN) y el 9 de enero de este año dijimos: vamos a hacer un receso. Ellos no quisieron aceptar que prolongáramos el cese al fuego. Nos íbamos a sentar a renegociar un nuevo cese al fuego y a las dos horas comenzaron otra vez con sus ataques terroristas”, indicó Santos.

El mandatario puso así al descubierto su duda después de que el ELN cometió un ataque con explosivos a una caravana militar que transitaba por una carretera del noreste de la nación sudamericana que dejó cinco soldados muertos y otros 10 heridos.

El ataque se produjo horas después de que el grupo rebelde, conformado por unos 2 mil combatientes y considerado terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, anunció una tregua unilateral de cinco días para permitir el normal desarrollo de las elecciones legislativas del 11 de marzo.

El Gobierno y el ELN iniciaron una negociación de paz en Ecuador en febrero del año pasado, en un esfuerzo por poner fin por completo a un conflicto interno de más de medio siglo que ha dejado unos 220 mil muertos y millones de desplazados.

Aunque las partes acordaron un cese al fuego bilateral demás de tres meses que comenzó en octubre y terminó en enero, las conversaciones no han tenido mayores logros.

Santos suspendió el diálogo en enero, después de una escalada de ataques del grupo guerrillero que dejaron ocho policías muertos, otros 40 heridos daños a la infraestructura petrolera.

El ELN, acusado de financiarse a través del secuestro, la extorsión, el narcotráfico y la minería ilegal, buscó la paz en el pasado con otros gobiernos en intentos que fracasaron por sus posiciones radicales.

Con información de Excélsior

Compartir

Dejar respuesta