Las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) procedentes de la quema de combustibles fósiles crecerán un 2 por ciento en 2017tras tres años estancadas.

Lo anterior, debido fundamentalmente al mayor uso de carbón en China, según pone de manifiesto el Presupuesto Global de Carbono.

Este estudio, denominado en inglés Carbon Budget Project, que elaboran anualmente cerca de 80 científicos de 15 países y que será publicado en la revista científica Nature Climate Change, fue presentado este lunes por sus autores principales en la cumbre del clima de Bonn (COP23).

Los diez principales emisores son, por orden, China, Estados Unidos, India, Rusia, Japón, Alemania, Irán, Arabia Saudita, Corea del Sur y Canadá; la UE, en conjunto, ocupa la tercera posición.

Su principal conclusión es que 2017 se cerrará con 37 mil millones de toneladas de dióxido de carbono más en la atmósfera por la quema de combustibles fósiles, lo que representa un aumento del 2 por ciento respecto a la cifra año anterior, con un margen de error de entre el 0.8 por ciento y el 3 por ciento.

Si a esa cifra se le suman el resto de emisiones de CO2 causadas por otras actividades como la deforestación, 2017 se saldaría con 41 mil millones de toneladas más de CO2.

Glen Peters, director del centro de investigación CICERO en Oslo y uno de los autores principales, señaló que el repunte de las emisiones en 2017 se debe principalmente al crecimiento de las emisiones de China, que aumentarán un 3.5 por ciento tras llevar dos años estabilizadas.

Los científicos apuntaron directamente a un mayor uso del carbón, un 3 por ciento más que en 2016, que sigue siendo la principal fuente de energía en China, y a una menor generación hidroeléctrica como los factores causantes del incremento de emisiones del gigante asiático, que es fundamental en el resultado global ya que es el responsable del 28 por ciento de los gases.

El estudio también prevé que los gases de India crezcan un 2 por ciento, una cifra inferior a la media de aumento de emisiones de este país en la última década (un 6 por ciento) e inferior también a la previsión del crecimiento de su PIB, de un 6.7 por ciento.

Estados Unidos, sin embargo, disminuirá sus emisiones en un 0.4 por ciento en 2017, algo menos que la media del 1.2 por ciento que viene reduciendo en la última década, pero también frente a un aumento del PIB del 2.2 por ciento previsto para este año.

Por su parte, la Unión Europea (UE) bajará sus emisiones este año un 0.2 por ciento, cifra inferior a la disminución del 2.2 por ciento anual media de la última década, en la que el aumento de su PIB fue del 2.3 por ciento.

Los científicos calculan que las emisiones de los países restantes, que representan alrededor del 40 por ciento de gases mundiales, aumenten alrededor de 2.3 por ciento en 2017.

Con información de Excélsior

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