El presidente Enrique Peña Nieto reconoció la labor y presencia de las Fuerzas Armadas en Oaxaca y Chiapas para ayudar a los damnificados del sismo que afectó el sureste del país.

“Quiero reconocer la inmediata y oportuna presencia de nuestras Fuerzas Armadas en Oaxaca y en Chiapas”, resaltó en el encuentro con el personal de las Fuerzas Armadas que participó en el desfile conmemorativo del 207 aniversario del inicio de la Independencia de México.

El mandatario federal señaló que ha tenido oportunidad de visitar distintas comunidades de estas dos entidades y puede dar testimonio de la presencia comprometida, solidaria y de respaldo a las familias damnificadas.

Indicó que hasta el final de su mandato apoyará “a nuestras instituciones armadas para que cada vez estén mejor consolidadas, preparadas y con mayores capacidades para servirle a los mexicanos”.

Por otra parte, Salvador Cienfuegos, titular de la Secretaría de la Defensa, señaló que las Fuerzas Armadas seguiremos “jalando parejo” con el Presidente de la República, con las instituciones y con los mexicanos.

El desfile militar concluyó esta tarde “sin novedad”. Ante el presidente Enrique Peña Nieto, integrantes del gabinete y representantes de los Poderes Legislativo y Judicial, desfilaron por más de una hora y media diversos contingentes de la Defensa Nacional, Marina, Policía Federal, del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México y de grupos de charrería.

Desfilaron para el pueblo de México 18 mil 288 integrantes de las Fuerzas Armadas, 35 niños soldados y marinos honorarios, 34 niños y niñas, 46 binomios caninos y 326 caballos, así como 267 vehículos y 66 aeronaves.

Al término del desfile, las orquestas y coros de la Marina y Defensa Nacional entonaron la canción “Cielito Lindo” que fue coreada por los miles de asistentes que al concluirla aplaudieron para terminar con una larga jornada de preparación de los efectivos militares para realizar esta parada militar.

 

CONVIVENCIA CON LA SOCIEDAD

¿Qué se necesita para ser un soldado?

“Amor al país, no tener el pie plano, no tener sobrepeso y aprender a nadar bien, para que pronto sea un buen compañero de armas”, respondió el teniente auxiliar de Materiales de Guerra, Juan Carlos Cárdenas Salazar, a un niño que lo miraba con admiración.

Por primera vez, soldados, marinos y policías federales dejaron la disciplina en los cuarteles para convivir de manera más cercana con la población, a través de los módulos que adaptó la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Policía Federal para dar a conocer su labor en beneficio de la patria.

Durante la conmemoración del 207 aniversario de la Independencia de México, los encargados de la seguridad nacional presentaron parte de sus tareas en favor de la sociedad.

Los elementos realizaron actividades muestra de entrenamiento canino, rescate, presentación de uniformes e, incluso, los marinos adaptaron una tirolesa en la explanada de Bellas Artes para los niños valientes que quisieran arrojarse, todo con el propósito de que la gente cambie su percepción de rigidez sobre ellos.

Esta exposición de las principales áreas de seguridad nacional, formó parte del tradicional desfile militar, desde la Plaza de la Constitución hasta Paseo de la Reforma

-Con información de Ximena Mejía

 

LLEGAN DE TODO EL PAÍS PARA VER MARCHAR A SUS HIJOS

 

Las calles aledañas al Zócalo de la Ciudad de México (CDMX) se convierten en puntos de reunión para militares y sus familias, quienes desde diferentes puntos del país acuden a pasar unos minutos juntos, antes de iniciar el desfile militar con el que se conmemora la Independencia.

Es de madrugada y los contingentes del Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Policía Federal y Bomberos de la CDMX se agrupan en las calles Pino Suárez, 20 de Noviembre, 16 de Septiembre y República de Uruguay, entre otras, en espera de integrarse a la columna que desfilará más tarde.

Elzy Trejo realizó un viaje desde Tres Valles, Veracruz, que duró siete horas debido a un accidente en la carretera, pero que no fue impedimento para ver a su hijo José Ángel Delfín Trejo, estudiante del tercer año en la Escuela Médico Militar.

“Levanta mucho la moral que se sienta este apoyo, que no va a estar uno solo, el apoyo de la familia y que siempre va a tener uno con quien contar”, dijo el teniente sobre la visita de su madre, antes de integrarse a su grupo.

El odontólogo Alejandro Cuevas y su esposa, Claudia María Paganoni, también llegaron de madrugada hasta las calles de Uruguay y Correo Mayor, en donde se encontraron con Santiago, estudiante de odontología en la Escuela Médico Militar, quien en un año más será colega de su padre, pero con grado.

“Es un orgullo ver cómo está estudiando, están metidos 100% tanto en la formación militar como en la odontología, a veces duermen tres horas al día”, comentó el odontólogo de formación civil.

Tras el encuentro, la familia Cuevas Paganoni esperó hasta que el grupo de la Escuela de Odontología desfiló, con el cabo Santiago Cuevas, entre sus integrantes, para lanzarle porras y gritos de apoyo.

 

-David Vicenteño

Con información de Excélsior

Compartir

Dejar respuesta