Considerado el artista plástico vivo más notable de México, Francisco Toledo, -hijo de comerciante y nieto de un zapatero de Ixtepec- es un hombre sencillo que siempre gusta de vestir camisa blanca y pantalón de manta o gabardina.

En Oaxaca, tierra a la que ama y con la que está comprometido, lo puede uno ver caminando por las calles. Ni la fama y el reconocimiento mundial han hecho de él una persona diferente a los ideales con los que empezó su carrera.

El artista juchiteco cumple 77 años de vida este 17 de julio que este año coincide con la celebración del primer Lunes del Cerro.

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