Sucesos

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Sucesos de alto impacto se dieron este 2016 que concluirá en menos de 90 horas. Los mexicanos celebraremos con las 12 uvas el festejo de “Fin de Año” y, como es costumbre, metas nuevas nos propondremos al reflexionar si logramos las del presente. Así, nuevos anhelos serán motivo de nuestro ser y actuar, algunas personas pretenderán dejar de fumar, consumir menos alcohol, ejercitarse físicamente, bajar de peso para mejorar salud e imagen, finiquitar adeudos económicos, mejorar relaciones con las personas y, de ser posible, ahorrar algo de dinero.

Este año que se va será recordado por sus grandes y difíciles complejidades en el entorno político y social en el globo terráqueo y que han provocado repercusiones económicas a México. El más sobresaliente es, sin duda, el arribo de Donald Trump a la Presidencia del vecino país del norte, lo definió de manera clara Agustín Carstens, director del Banco de México; “su Presidencia puede ser una película de terror para México”, pues prometió a sus votantes construir el ignominioso muro fronterizo, deportar a tres millones de indocumentados y sin duda seguirá amenazando a las grandes empresas de su país para que desistan de invertir en el nuestro, ofreciéndoles estímulos fiscales atractivos. Conocida su falta de respeto por las leyes, sumada esta actitud a su alto grado de soberbia, petulancia y desprecio por los que no son como él, esto es: “ser blanco y güerito” y si no, ahí está su enfermizo deseo de supremacía mundial al anunciar que fortalecerá y expandirá la capacidad nuclear de Estados Unidos hasta que “el mundo entre en razón”, en el mismo sentido se pronunció el jerarca ruso Vladimir Putin. China, “el gigante asiático”, está en desacuerdo y se pronunció por el completo desarme atómico. El voto a favor del Brexit del Reino Unido provocó la salida de esta nación de la Unión Europea y la renuncia de su primer ministro David Cameron.

Por lo pronto, apreciable lector, aprovecho para desearle un año 2017 lleno de realizaciones en sus metas y proyectos propuestos y fundamentalmente conserve su salud. ¿O no, estimado lector..?

Opinión de Juan Carlos Sánchez Magallán

 

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