Evitar aumento en gasolina implicaba más deudas: Hacienda

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El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, afirmó que “mantener artificialmente los precios de la gasolina implicaba más recortes o más deuda”, por lo que era urgente pasar a un sistema en el que fuera el mercado el que determinara los precios del combustible.

“Estamos moviéndonos a un esquema en donde el recurso público escaso no se utiliza para mantener los precios artificialmente bajos, en donde la riqueza petrolera se utiliza fundamentalmente para fortalecer los programas sociales, para invertir y no incurrimos en mayor deuda para administrar un precio que ya en ninguna parte del mundo se maneja desde los gobiernos, sino que se maneja en condiciones de mercado”, explicó.

En entrevista para Grupo Fórmula, el secretario de Hacienda detalló que de los poco más de 190 millones litros de gasolina que se consumen todos los días en el país, menos de 9 millones, es decir el 4.73 por ciento, lo consumen las clases sociales más bajas, por lo que los subsidios que se daban a los combustibles beneficiaban principalmente a la clase media.

En este sentido, el encargado de las finanzas públicas del país dijo que hay mejores maneras de apoyar a las clases más desprotegidas en vez de “mantener artificialmente bajo el precio de la gasolina”, pues haberlo mantenido, dijo, hubiera implicado más impuestos o más deuda o recorte de gastos públicos importantes.

“Sólo para ponerlo en perspectiva, si hubiéramos mantenido el precio constante, lo que hubiéramos gastado en apoyar al precio de la gasolina era equivalente a la mitad de todo lo que gasta el IMSS en un año. También era equivalente a cuatro veces o cinco el presupuesto de la UNAM. Solamente mantenerlo por 10 días era equivalente a lo que gastamos en todo el programa de abasto de leche social o lo que ganamos en Diconsa. Hay formas mucho mejores de utilizar los recursos públicos y la riqueza petrolera que mantener el precio artificialmente bajo”, reiteró.

Dijo que los únicos países en donde los gobiernos siguen manejando los precios de los combustibles son Bielorrusia en Europa, Corea del Norte en Asia Pacífico, mientras que en América sólo lo hacen Bolivia, Ecuador y Venezuela.

“Nadie utiliza ya el precio de la gasolina para dar apoyo a los que más requieren como una estrategia de finanzas públicas o de gasto público”, afirmó.

Aumento no es por Reforma Energética

Meade reiteró que a partir del momento en que se tomó la decisión de moverse a un esquema de liberalización paulatina de precios, el incremento de las gasolinas dejó de ser una decisión que se toma desde el Gobierno, para pasar a ser un resultado de lo que está pasando en el mercado.

También aclaró que el aumento nada tiene que ver con la Reforma Energética y afirmó que “en su oportunidad, la reforma permitirá, por la vía de más inversión, por la vía de más competencia, un mercado de gasolinas mucho más completo, mucho más moderno y mucho más eficiente”.

Sobre el descontento social que ha provocado la noticia, Meade dijo que las circunstancias serían distintas si el petróleo estuviera barato, sin embargo la liberalización de los precios se está dando en un contexto distinto en el que las gasolinas a nivel mundial se están ajustando al alza.

“El ajuste promedio en lo que va del año es superior a 24 por ciento, comparado con ese ajuste, el que tendremos aquí, en México, será menor al observado en el mundo. Ahora, esto no es consuelo, pero las comparaciones internacionales sirven para poner en perspectiva que estamos frente a un fenómeno global”, detalló.

Impacto en inflación será de una sola vez

A la pregunta de si ¿en algún momento el aumento a la gasolina tendrá un impacto al costo del transporte público, al costo del transporte de pasajeros y, en consecuencia, al costo de los productos, de la comida?

Meade dijo que se prevé un impacto de una sola vez. “Lo que nosotros pensamos es que si acaso pudiera haber un ajuste de una sola vez, que será difuminando en el tiempo, que se irá atenuando en el tiempo y que nos ubique, insisto en lo que vemos de todas partes del mundo, en donde reconocer los costos no se traduce en un proceso de formación de precios desordenados, ni en un proceso inflacionario, excepto como una medición posiblemente de una sola vez”.

Con información de Milenio

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