Ciudad de México.- Carlos García fue avisado por dos personas diferentes que su perro que se encontraba en pensión en la Veterinaria Centro Médico ubicado en la Plaza Espacio Esmeralda, había sido golpeado con el puño cerrado en varias ocasiones.
La esposa del dueño recogió al cachorro de siete meses de edad y se percató de que estaba tembloroso, que tenía diarrea y el ano sangrado, situación que en definitiva era irregular.
Ante esto Carlos junto con su esposa e hijo de seis años, fueron a reclamar a la veterinaria, el encargado respondió en forma grosera y pidió que no se le acusara si se carecía de pruebas.
El propietario fotografió al presunto agresor para denunciarlo en redes sociales lo que causó su ira y se le lanzó a golpes.
No conforme el sujeto sacó un arma punzo cortante con la que frente a su familia apuñaló en cinco ocasiones a Carlos, causándole heridas de gravedad, una de las cuales pudo haber terminado con su vida de no haber recibido atención médica a tiempo.
Tras el hecho la dueña de la veterinaria de nombre Sara Regules, rechazó hacerse responsable de las heridas causadas por su empleado, argumentando que se merecían lo que les había hecho por haberlo acusado sin tener pruebas.
Al llegar la Policía Sara Regules resguardó al agresor en el local impidiendo el procedimiento de rigor y ocasionando que el agresor siga prófugo.

Staff Tiempo

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